
El Horneo BM Alicante firmó una victoria de enorme valor ante el Tubos Aranda Villa de Aranda en el Pabellón Pitiu Rochel, un triunfo por 33‑31 que fue mucho más que dos puntos. El equipo de Roi Sánchez dominó el encuentro durante la mayor parte de los sesenta minutos, impuso su ritmo, su plan y su carácter, y supo resistir cuando el partido se convirtió en una prueba de nervios en el tramo final.
Desde el primer ataque, el conjunto alicantino dejó claro que no estaba dispuesto a especular. Con un Javi Borragán inspirado y decidido, el Horneo encontró continuidad ofensiva y seguridad para sostener su propuesta. Los lanzamientos exteriores del primera línea, combinados con la eficacia desde los siete metros de Xabier Barreto y Ander Torriko, permitieron a los locales marcar distancias sin perder el control del partido.

El Villa de Aranda, fiel a su identidad, trató de mantenerse con transiciones rápidas y ritmo alto, pero se encontró una y otra vez con un Roberto Domenech determinante bajo palos. El guardameta alicantino fue clave para neutralizar los uno contra uno y frenar cualquier intento de reacción visitante. Cada acercamiento burgalés encontraba respuesta inmediata del Horneo, que volvía a estirar el marcador con paciencia y criterio.
La superioridad local se hizo especialmente visible en el tramo central del primer tiempo. El Horneo supo manejar los tiempos, evitar intercambios innecesarios y forzar al Villa de Aranda a subir la intensidad defensiva, lo que se tradujo en más lanzamientos francos para los locales. Con un ataque fluido y una defensa sólida, el conjunto de Roi Sánchez se marchó al descanso con un 19‑14 que reflejaba lo visto sobre la pista.
Tras el paso por vestuarios, el guion se mantuvo. El Horneo continuó creciendo, encadenó buenas decisiones ofensivas y llegó a disfrutar de una renta máxima de siete goles, situándose con 29‑22 cuando restaban apenas diez minutos. Parecía el golpe definitivo, pero el balonmano rara vez concede finales tranquilos.
El Villa de Aranda supo aprovechar los pocos errores defensivos locales para firmar un parcial rápido que comprimió el marcador hasta el 29‑26, obligando a Roi Sánchez a detener el partido con un tiempo muerto. La tensión se trasladó a la grada y el encuentro entró en un terreno incómodo, especialmente tras algunos fallos en el ataque en superioridad del Horneo que permitieron a los visitantes colocarse a un solo tanto.
A falta de tres minutos, el marcador reflejaba un inquietante 31‑30, pero fue entonces cuando apareció la fe que define a este equipo. James Parker asumió responsabilidad en ataque, Domenech volvió a salvar a los suyos en momentos decisivos y, cuando el Villa de Aranda tuvo un siete metros para volver a ajustar el duelo, el Horneo encontró su respuesta definitiva. Xabier Barreto, con sangre fría y convicción, anotó el 33‑31 que cerró el partido y desató la celebración en el Pitiu Rochel ante 1.360 espectadores.
Una victoria construida desde el dominio, sostenida desde el carácter y certificada desde la fe colectiva, que deja al Horneo muy cerca de su objetivo principal y refuerza la confianza de un grupo que ha sabido crecer en los momentos más exigentes de la temporada.
El próximo reto llevará al equipo alicantino a tierras gallegas, donde el domingo 5 de abril a las 20:30 horas visitará al Frigoríficos del Morrazo, en una nueva prueba de madurez para un Horneo que ha demostrado que sabe competir hasta el final.
Globalon Insight
El triunfo ante el Villa de Aranda no se explica solo por el marcador. Se explica por la capacidad del Horneo para imponer su plan, resistir la presión cuando el partido se descompuso y volver a creer cuando el rival olía sangre. En una liga donde cada detalle cuenta, este equipo ha encontrado algo más valioso que el talento: una identidad reconocible basada en compromiso, confianza y fe colectiva.
Ficha técnica
HORNEO BM ALICANTE (33):
Iván Montoya (5), Javier Borragán (8), Borja Méndez (1), José Oliver, Pepe Oliver, Ander Torriko (6), Fabio Teixeira, Roberto Domenech, Augusto Moreno, Laucha Robledo (1), Eduardo Escobedo, Xabier Barreto (7), James Parker (3), Hamza Walid, Vicente Sancho (2), Darko Dimitrievski.
TUBOS ARANDA VILLA DE ARANDA (31):
Mateo Arias (3), Alberto Pinillos (2), Lucas Santos (4), Dalmau Huix (1), Vasco Teixeira, Víctor Megías (1), Pedro Martínez, Jevgenijs Rgonovos, Asier Iribar (2), Vicente Poveda (2), Juan Tamayo (2), David López (5), Álex Berbel (3), Nemanja Jovil (1), Tamás Jánosi (4), Jaub Sladkowski (2).
Parciales:
3‑2, 5‑3, 10‑7, 12‑9, 15‑12, 19‑14.
Segunda parte: 20‑15, 22‑17, 26‑21, 29‑25, 31‑27, 33‑31.
Pabellón: Pitiu Rochel (Alicante).
Espectadores: 1.360.




