
El HLA Alicante volvió a ganar en el Pedro Ferrándiz, pero lo hizo tras recorrer un camino mucho más largo de lo previsto. El 83‑81 frente a Movistar Estudiantes dejó dos lecturas muy distintas: una primera mitad de dominio casi absoluto y una segunda parte en la que los lucentinos estuvieron a centímetros de ver escapar un partido que llegaron a tener controlado con claridad.
El encuentro comenzó con Mwema marcando el tono desde ambos lados de la pista, permitiendo al equipo de Rubén Perelló llevar la iniciativa. Estudiantes, pese a ir a remolque, no se descolgó y encontró oxígeno en los primeros minutos, hasta que el partido entró en una fase marcada por el contacto físico. La apuesta defensiva del HLA, agresiva y constante, provocó una acumulación temprana de faltas que dio vida a los madrileños desde la línea de personal.
Cuando parecía que el primer cuarto se escapaba, apareció la experiencia. Kevin Larsen, que acabaría siendo uno de los grandes protagonistas del choque, anotó un triple decisivo en los últimos segundos, al que se sumó una acción inmediata tras robo de Polanco para cerrar el periodo con ventaja local. Fue el inicio de la mejor versión lucentina.
El segundo cuarto tuvo un solo color. Polanco, pese a llegar con dudas físicas, firmó sus mejores minutos y se convirtió en un foco constante de anotación. Estudiantes no encontró la forma de frenar el ritmo ofensivo del HLA, que castigó cada desajuste y explotó la debilidad rival desde la línea de tiros libres. Dos tiempos muertos de Toni Ten no alteraron la dinámica y el marcador se fue estirando hasta un 54‑36 al descanso, con un Alicante dominante también en el rebote.
Tras el paso por vestuarios, el partido cambió de registro. Ambos equipos intercambiaron canastas en un tercer cuarto más abierto, pero la intensidad empezó a pasar factura a los locales. Los errores se acumularon, el acierto exterior desapareció y Estudiantes fue recortando la desventaja con paciencia. Cinco ataques fallidos consecutivos obligaron a Perelló a detener el partido, aunque la reacción no llegó de inmediato y el último cuarto arrancó con solo diez puntos de diferencia.
La tensión fue en aumento. El HLA recuperó parte de la agresividad inicial para forzar faltas, pero ya no encontró la fluidez del primer tiempo. Estudiantes, empujado por su necesidad y por el talento de Silverio y Granger, fue creciendo hasta igualar el marcador a seis segundos del final, algo impensable minutos antes.
Cuando el partido parecía abocado a un desenlace cruel para los locales, Yasiin Joseph apareció en el instante decisivo.
Su canasta final devolvió la ventaja al HLA y selló una victoria que llegó acompañada de alivio, tras un último triple rival que no encontró aro sobre la bocina.
El HLA Alicante vuelve a ganar en casa un mes después, lo hace ante un rival de peso y suma un triunfo que refuerza la clasificación, aunque deja claro que la regularidad durante los cuarenta minutos sigue siendo la asignatura pendiente.
Globalon Insight
El partido del Pedro Ferrándiz es una advertencia en positivo y en negativo. El HLA Alicante demostró que puede dominar a cualquiera cuando impone ritmo y confianza, pero también que los partidos no se cierran solos. En una liga tan exigente como Primera FEB, gestionar las ventajas es tan importante como construirlas. Ganar así también enseña… si se sabe leer.
Ficha técnica
HLA Alicante (83):
Mike Torres (10), Hollanders (12), Mwema (4), Larsen (20), Geu (0) –quinteto inicial–, Joseph (15), Mendikote (6), Polanco (13), Coulibaly (2), Tamba (0) y Jordà (1).
Movistar Estudiantes (81):
Nwogbo (5), Garino (7), Stumbris (12), Granger (14), Silverio (25) –quinteto inicial–, A. González (6), Barton (6), Giovanetti (0), McGrew (6), H. López (0) y Sola (0).
Marcador por cuartos:
26‑20 | 54‑36 | 63‑53 | 83‑81
Árbitros: Germán Morales, Israel Chacón y Christian Ruiz.
Expulsado H. López (Estudiantes) por acumulación de faltas.
Pabellón: Pedro Ferrándiz (Alicante).
Fotografías: Estudiantes y HLA Alicante




