
El HLA Alicante firmó una de sus victorias más valiosas de la temporada al imponerse al Fibwi Mallorca en Son Moix por 102‑104 después de dos prórrogas, en un partido correspondiente a la Primera FEB que tuvo alternativas constantes y se decidió en los detalles finales. Un triunfo de enorme mérito para el conjunto alicantino, que supo gestionar los momentos clave en un escenario exigente y ante un rival que también tuvo el partido en su mano.
Un partido con contexto previo de máxima exigencia
El duelo llegaba marcado por la necesidad de ambos equipos de sumar. El HLA Alicante afrontaba la jornada asentado en la zona media‑alta de la clasificación, con el objetivo de reforzar su posición de cara a la recta final del curso, mientras que el Fibwi Mallorca buscaba cortar una dinámica negativa y hacerse fuerte en casa. El precedente de la primera vuelta, favorable a los lucentinos, anticipaba un choque igualado y de ritmo alto.
Inicio visitante y control al descanso
Desde el salto inicial, el partido se movió en parámetros ofensivos, con escasa presencia defensiva y un ritmo muy elevado. El HLA Alicante fue el primero en encontrar ventajas claras, castigando varias pérdidas locales para abrir una brecha que llegó a ser de once puntos mediado el segundo cuarto. El acierto exterior y la capacidad para correr la pista permitieron a los de Alicante llegar al descanso con una renta sólida (31‑42), controlando el tempo del encuentro.
Reacción local y partido abierto
Tras el intermedio, el Fibwi Mallorca reaccionó apoyado en el empuje de Pedro Bombino y en el crecimiento ofensivo de Brian Vázquez. El conjunto balear fue reduciendo diferencias hasta entrar en el último cuarto con el partido completamente abierto. En ese tramo, Osvaldas Matulionis y Lucas Capalbo se sumaron al intercambio ofensivo, elevando la anotación y llevando el encuentro a un escenario de máxima tensión.
Final agónico y doble prórroga
Cuando el choque parecía decantarse del lado local, el HLA Alicante volvió a demostrar sangre fría. Varios tiros libres consecutivos y una acción clave tras rebote ofensivo forzaron la primera prórroga con empate a 86. El tiempo extra fue un carrusel de emociones, con ventajas mínimas y alternativas constantes, hasta que una canasta en los instantes finales envió el partido a una segunda prórroga.
En los cinco minutos definitivos, el HLA Alicante golpeó con precisión. Dos triples consecutivos, uno de Kevin Larsen y otro de Mike Torres, marcaron una diferencia decisiva que los locales aún estuvieron cerca de neutralizar. Sin embargo, una pérdida en la última posesión cerró definitivamente el triunfo visitante y certificó una victoria de enorme peso competitivo.
Impacto en la clasificación
Con este triunfo, el HLA Alicante consolida su posición en la zona media‑alta de la Primera FEB, alcanzando las doce victorias tras 22 jornadas y reforzando sus aspiraciones de estabilidad competitiva en la recta final del campeonato. Para el Fibwi Mallorca, la derrota supuso prolongar una racha negativa que complica su situación clasificatoria.
Globalon Insight
Más allá del marcador, la victoria del HLA Alicante en Son Moix refuerza una idea clave: el equipo ha aprendido a competir en escenarios límite. Ganar tras dos prórrogas, lejos de casa y en un partido de ritmo descontrolado, habla de carácter, lectura táctica y capacidad para ejecutar cuando la presión es máxima.
En una liga tan larga y exigente como la Primera FEB, este tipo de triunfos suelen marcar la diferencia cuando llegan los momentos decisivos.




