Atletismo

::Pértiga – De aprender a volar a competir entre la élite sub‑18

Marco Trasobares, Vega Martínez, Julia Requena y Andrei Shevchenko confirman su salto de categoría en el Campeonato de España de Antequera

 

El crecimiento ya no es una promesa, es una realidad contrastada en la pista. Los protagonistas de la serie de Globalon Aprendiendo a volar dieron un paso decisivo en su trayectoria deportiva al competir en el Campeonato de España Sub‑18 Short Track, celebrado en el Centro de Tecnificación de Atletismo de Antequera, uno de los grandes escenarios del atletismo base nacional. Allí, en una cita que reunió a más de quinientos atletas de todo el país y que marcó el cierre de la temporada invernal, la pértiga volvió a ser territorio de aprendizaje… y de confirmaciones.

Antequera acogió una edición especialmente exigente del Nacional Sub‑18, con un nivel técnico muy alto y un contexto de máxima competencia, en el que muchos atletas afrontaban su primer gran campeonato tras el salto de categoría. En ese escenario, cuatro nombres ligados a la provincia de Alicante y seguidos de cerca por Globalon afrontaron el reto sin complejos, midiéndose a rivales en muchos casos uno o dos años mayores.

En la competición femenina, Julia Requena firmó un estreno sub‑18 de enorme mérito. La pertiguista logró superar el listón en 3,20 metros, una marca que la situó en la undécima posición nacional.

El resultado cobra especial valor no solo por la espectacular evolución de esta atleta en tan corto periodo de tiempo en el mundo de la pértiga, sino también por las circunstancias personales que rodearon su participación, con un percance familiar sufrido pocos días antes del campeonato, que no le impidió competir ni mantener la concentración en su primer Nacional en esta categoría.

A su lado, Vega Martínez volvió a confirmar que su progresión es sólida. La ilicitana igualó su mejor marca de la temporada con un salto de 3,75 metros, quedándose a las puertas del podio en un concurso de altísimo nivel. Vega terminó cuarta, empatada en altura con la tercera clasificada, pero relegada por el mayor número de intentos nulos. La prueba se resolvió con un gran registro de la vencedora, Alba, que alcanzó los 4,00 metros y firmó además su mejor marca personal, en una final que evidenció la profundidad y el talento del panorama nacional femenino en pértiga.

En la categoría masculina, el concurso tuvo un marcado acento valenciano. Tres de los atletas con mejores marcas de inscripción procedían de la Comunitat Valenciana, lo que elevó aún más el nivel de una prueba ya de por sí muy exigente. Andrei Shevchenko logró superar los 4,20 metros en su primer intento, pero una lesión que arrastra desde parte de la temporada condicionó su concurso y le impidió seguir progresando, finalizando en novena posición tras un esfuerzo notable.

El desenlace del concurso dejó una imagen clara del relevo generacional que vive la pértiga española. Sergi, atleta de Castellón, igualó su mejor marca personal con un salto de 4,70 metros que le valió una brillante segunda posición.

Por delante, Marco Trasobares confirmó todo lo que apuntaba su temporada. A pesar de ser uno de los más jóvenes del concurso, defendió su condición de líder con un salto de 4,80 metros, proclamándose campeón de España Sub‑18 y logrando, además, la marca mínima exigida para el Campeonato de Europa Sub‑18, que se celebrará el próximo mes de julio en Rieti, Italia.

Más allá de los puestos, Antequera fue un examen de madurez. Un campeonato marcado por récords, marcas personales y una altísima densidad de talento, en el que competir ya suponía un salto cualitativo. Para Marco, Vega, Julia y Andrei, el Nacional Sub‑18 no fue un punto final, sino una estación clave en un camino que sigue elevando el listón.

Todo este proceso no se entiende sin la figura que observa desde el fondo de la pista, casi siempre en silencio, con la mirada fija y la palabra medida. Bajo la atenta supervisión de Grigoriy Yegorov, estos jóvenes no solo han aprendido a saltar más alto, sino a sostenerse cuando el listón cae. Porque su labor va mucho más allá del gesto técnico o del consejo puntual en mitad de un concurso. Yegorov enseña a competir, sí, pero sobre todo a ser, a entender el deporte como una escuela de vida donde el carácter pesa tanto como los centímetros.

En Globalon fuimos testigos directos de ese trabajo callado, constante, paciente. De cómo una corrección a tiempo evita una frustración innecesaria, de cómo una conversación fuera de foco vale más que un metal colgado al cuello. En un atletismo cada vez más obsesionado con las marcas, Yegorov sigue defendiendo una idea casi heroica: que formar personas es una victoria mayor que cualquier podio. Que el éxito real no siempre se mide en medallas, sino en atletas que aprenden a respetar el proceso, a aceptar la derrota y a no perder la humildad cuando llega el triunfo.

Su figura no busca protagonismo. Nunca lo ha hecho. Pero está presente en cada salto bien ejecutado, en cada caída asumida con madurez, en cada joven que abandona la pista siendo un poco mejor que cuando entró. Esa es la épica silenciosa del entrenador que ya lo fue todo como atleta y que hoy elige ser, simplemente, guía. Y en ese gesto, discreto y firme, hay más grandeza que en muchas ceremonias de premiación.

Globalon Insight

El paso al Sub‑18 es uno de los momentos más delicados en la formación de un pertiguista, y Antequera lo dejó claro. Aquí ya no basta con el talento: cuentan la gestión emocional, la capacidad de competir y la lectura de concurso.

Marco Trasobares ha dado un salto que lo proyecta al escenario europeo; Vega Martínez se consolida entre las mejores del país; Julia Requena suma experiencia de enorme valor; y Andrei Shevchenko demuestra que su techo está todavía por descubrir. Aprendiendo a volar ya no es solo una serie de promesas: es el relato de una generación que empieza a competir de tú a tú con la élite nacional.

 

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