La Nations League vuelve a escena tras el Mundial 2026 y España ya sabe a quién tendrá enfrente cuando ruede el balón en septiembre. El sorteo celebrado en Bruselas, dentro del 50º Congreso de la UEFA, dibujó un grupo exigente: Croacia, Inglaterra y la República Checa serán los tres rivales que marcarán el rumbo inicial de la Selección en una competición que el equipo nacional ya ganó y que quiere volver a levantar.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, y Luis de la Fuente encabezaron la delegación española desplazada a la capital belga. Sobre el escenario, el seleccionador fue testigo directo de cómo quedaba configurado un grupo en el que no hay margen para la distracción. Terminada la ceremonia, De la Fuente valoró los emparejamientos con la serenidad habitual, consciente de que en la Nations League no existe el concepto de “partido sencillo”.
Explicó que España llega a este ciclo competitivo con la intención de confirmar su identidad, potenciar un bloque que combina talento joven con jugadores consolidados y mantener una línea ascendente hacia las grandes citas del calendario. Reconoció el nivel de Croacia, el vértigo competitivo de Inglaterra y la capacidad de incomodar que suele mostrar la República Checa. Subrayó, además, que España no contempla otra forma de afrontar el torneo que no sea con ambición máxima.
Para el seleccionador, la Nations League representa un banco de pruebas perfecto tras la enorme exigencia del Mundial. El calendario comprimido obligará a mantener la concentración desde el primer encuentro, algo que De la Fuente asumió como un estímulo y no como un obstáculo. En su mensaje se percibió convicción: España quiere volver a pelear por el título y cree que está en condiciones de hacerlo.
Competición: UEFA Nations League – Fase liga
Rivales de España: Croacia, Inglaterra, República Checa
Lugar del sorteo: Bruselas (50.º Congreso UEFA)
Inicio del torneo: Septiembre de 2026
Delegación española: Rafael Louzán (presidente RFEF), Luis de la Fuente (seleccionador)
Globalon Insight
España afronta un grupo que mezcla estilos radicalmente distintos: la precisión pausada de Croacia, la potencia directa de Inglaterra y la competitividad siempre incómoda de la República Checa. La clave no estará solo en el talento —que lo hay de sobra— sino en la capacidad de adaptarse a escenarios dispares sin perder la esencia. De la Fuente transmite confianza y claridad, y esa estabilidad podría ser el mayor activo de España en un curso que marcará el tono para todo el ciclo post‑Mundial.




