Ciclismo

::Ciclismo – El gigante Milan dicta su ley en el polvorín de Fujairah

¡Qué barbaridad, señores, qué manera de retorcer el manillar! Lo de hoy en el UAE Tour no ha sido una etapa cualquiera; ha sido un ejercicio de supervivencia, un duelo al sol literalmente donde el asfalto de Fujairah quemaba tanto como la ambición de los cuatro valientes que desafiaron la lógica del pelotón. Parecía que la fuga de Steinhauser, De Bod, Milesi y Gamper iba a romper la banca, manteniéndonos con el corazón en un puño hasta que, a falta de apenas cien metros, la realidad se impuso con la crueldad que solo el ciclismo sabe aplicar. Es la belleza de este deporte, esa agonía compartida entre el que escapa y el que persigue, una coreografía de esfuerzo puro bajo un cielo que no perdona.

Y allí, entre el estrépito de los tubulares y el olor a fatiga, emergió la figura hercúlea de Jonathan Milan. ¡Qué animal, por Dios! El italiano del Lidl-Trek no sprintó, simplemente desató una tormenta de vatios que dejó a sus rivales pareciendo estatuas de sal. Fue un triunfo de autoridad, de esos que te hacen levantarte del sofá y aplaudir a la pantalla, porque ganar así, tras 182 kilómetros de tensión y abanicos latentes, solo está al alcance de los elegidos. Movistar lo intentó, asomó el morro con orgullo, pero hoy el gigante de Tolmezzo no tenía amigos, solo una meta que conquistar con la voracidad de quien se sabe el más fuerte del patio.

Mientras tanto, en la «zona noble», los capos vivieron un día de esos de mírame y no me toques, aunque la procesión siempre va por dentro. Antonio Tiberi sigue firme, luciendo ese maillot de líder con una solvencia que asusta para su juventud, mientras el mexicano Isaac del Toro vigila a tiro de piedra, esperando que la carretera vuelva a empinarse. No hubo hachazos, no hubo dramas en la general, pero la tensión se cortaba con un cuchillo en cada rotonda, en cada latigazo del viento que amenazaba con mandar todo el trabajo de la semana al garete.

Es este ciclismo moderno, tan de vatios y pinganillos, el que a veces nos roba el alma, pero tardes como la de hoy nos devuelven la fe. Ver a esos cuatro locos entregarse hasta el último suspiro, sintiendo el aliento del pelotón en la nuca, es la esencia misma de nuestra pasión. El ciclismo es, ante todo, una cuestión de sentimientos, de hombres que se vacían por un sueño que a menudo se desvanece justo antes de tocarlo. Mañana volveremos a la carga, porque este deporte no entiende de treguas y nosotros, benditos locos, tampoco queremos que las haya.

Ha sido un placer narrarles esta batalla. Si han disfrutado tanto como yo, les espero cada día en la página.

La carretera no descansa, y nosotros tampoco.

Clasificación de la 4ª etapa
1. Jonathan Milan (Lidl-Trek) – 04:03:06
2. Ethan Vernon (NSN Cycling Team) – m.t.
3. Matteo Milan (Groupama-FDJ) – m.t.
4. Gerben Thijssen (Alpecin-Premier Tech) – m.t.
5. Robin Froidevaux (Tudor Pro Cycling) – m.t.

 

Clasificación General (Top 5)
1. Antonio Tiberi (Bahrain-Victorious) – 11:12:09
2. Isaac del Toro (UAE Team Emirates) – a 21»
3. Harold Tejada (XDS Astana Team) – a 1’00»
4. Lennert Van Eetvelt (Lotto Intermarché) – a 1’07»
5. Luke Plapp (Team Jayco AlUla) – a 1’19»

David García

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