
La jornada de alerta por viento ha vuelto a dejar expuesta una realidad que el IES Cabo de la Huerta arrastra desde hace años: su alumnado no tiene un lugar digno donde realizar Educación Física cuando el tiempo impide utilizar las pistas exteriores. Mientras otros centros pueden reubicar a sus grupos en gimnasios o aulas, aquí la falta de instalaciones y la saturación del edificio provocan que decenas de estudiantes se queden literalmente sin un espacio donde estar.
El centro funciona desde hace años por encima de sus posibilidades. Cerca de 800 alumnos utilizan un instituto diseñado para unos 450, una desproporción que hace imposible reorganizar grupos cuando una emergencia meteorológica obliga a suspender las clases al aire libre. Las aulas que deberían quedar libres para las sesiones de Educación Física son ocupadas por otros cursos, y en ocasiones incluso la Biblioteca se convierte en un aula improvisada. El resultado es una cadena de parches que imposibilita un funcionamiento normal.
El gimnasio, lejos de ser un refugio, se ha convertido en otro motivo de preocupación. Su tamaño es insuficiente, su estado es deficiente y no permite albergar a varios grupos de manera simultánea. En varias franjas horarias coinciden hasta 120 estudiantes de Educación Física, una cifra totalmente incompatible con el uso del único espacio cubierto disponible. Además, el deterioro es evidente: desprendimientos de azulejos en los vestuarios y otros daños que el propio alumnado ha denunciado públicamente en redes sociales. No se trata solo de comodidad: se trata de seguridad.
La jefa del Departamento de Educación Física, Maribel Coy, recuerda que esta asignatura no es un complemento, sino una parte esencial del currículo y un área clave para el desarrollo físico, emocional y social de los jóvenes. Sin embargo, el centro se ve forzado a suspender clases cada vez que la meteorología no acompaña, porque simplemente no existe ninguna alternativa viable. Es una situación que no debería darse en un sistema educativo moderno y que limita la igualdad de oportunidades del alumnado.
Ante esta problemática, hoy estudiantes y docentes han mostrado su hartazgo con una pancarta en la que reclaman la construcción de un nuevo gimnasio. No piden excepciones ni privilegios: piden instalaciones seguras, adecuadas y modernas, como las que cualquier centro debería ofrecer sin cuestionarlo.
La Plataforma por un Espacio Digno para Aprender, que reúne a las diez AMPA de la zona junto a docentes y estudiantes, insiste en que la renovación del IES Cabo de la Huerta debe abordarse de manera urgente, pero sin caer en la tentación de convertir el centro en un macroinstituto de casi mil alumnos. La solución pasa por construir un nuevo instituto que alivie la presión, no por seguir saturando un recinto que ya ha alcanzado su límite estructural.
Lo que ocurre en el IES Cabo de la Huerta no es una anécdota ni un incidente puntual por el viento: es la constatación de una carencia estructural que vulnera el derecho del alumnado a aprender en condiciones dignas. Las instituciones implicadas deben actuar ya, y hacerlo con responsabilidad, planificación y voluntad de resolver un problema que afecta directamente a cientos de jóvenes.
Globalon Insight
El caso del Cabo de la Huerta es un espejo incómodo de las carencias que todavía arrastra la educación pública en materia de infraestructuras. La práctica deportiva escolar, tan necesaria para el bienestar físico y emocional, no puede depender del clima ni de remiendos improvisados. La falta de espacios seguros y adecuados es un lastre que afecta al aprendizaje, a la convivencia y a la propia identidad del centro. La prioridad no debe ser hacer más grande lo que ya no admite más carga, sino apostar por nuevos espacios y por equipamientos que garanticen una educación de calidad.
Desde Globalon, seguiremos de cerca la evolución de este asunto y el compromiso real de las administraciones para ofrecer la solución que este centro lleva demasiado tiempo esperando. Porque aprender requiere dignidad. Y la dignidad empieza por las instalaciones.




