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::Fútbol – Una noche de Copa con alma: prórrogas, épicas y golazos en los octavos

El Atlético avanza con un golpe maestro de Griezmann, el Athletic sobrevive a una montaña rusa en León y la Real firma la remontada más salvaje del torneo

 

Los octavos de final de la Copa del Rey arrancaron con ese tipo de electricidad que solo esta competición sabe generar. Fue una tarde-noche que condensó todo lo que se le pide a un martes copero: emoción sostenida, estadios vibrando, eliminatorias que se abren y se cierran en cuestión de minutos y héroes inesperados. Solo uno de los tres duelos se resolvió sin alargar la historia. Los otros dos necesitaron prórrogas, penaltis y esa dosis de dramatismo que convierte la Copa en un torneo irrepetible.

Griezmann decide en Riazor: el Atlético encuentra su pase en una noche áspera

El Atlético viajó a Riazor sabiendo que la Copa no concede margen al despiste, y el Deportivo respondió con un partido de orgullo que exigió al conjunto rojiblanco hasta el final. La resistencia gallega solo pudo romperse con un toque de distinción: una falta directa de Griezmann, golpeada con la delicadeza y la precisión que le han convertido en una de las figuras más determinantes del fútbol europeo. Ese único destello bastó para sellar el pase, pero también para recordar que los partidos grandes a veces se deciden por detalles mínimos.

El Reino de León vive un partido imposible de predecir

Si alguien hubiera escrito un guion para lo que ocurrió en León, habría quedado corto. La Cultural y el Athletic se enzarzaron en una primera parte demencial: seis goles, dos dobletes, dos penaltis y un marcador que cambiaba de dueño sin dar tiempo a respirar. La Cultural golpeó primero, el Athletic devolvió el impacto, y antes del descanso ya se intuía que la prórroga era el destino natural del choque.

La segunda mitad bajó revoluciones, marcada por la expulsión de un jugador del Athletic, que aguantó con coraje los envites locales. En el tiempo extra, cuando ya parecía que la tanda sería inevitable, un penalti transformado por Unai Gómez rompió la igualdad. Fue el punto final de un partido que ya forma parte de la mitología copera.

Anoeta se aferra a la épica: del 0-2 al pase en penaltis

La Real Sociedad tuvo que descender al fondo del pozo antes de elevarse. Osasuna, impecable en el primer acto, tomó ventaja con un golazo tempranero de Moncayola y un segundo tanto que silenció Anoeta. Parecía que el partido iba camino de la sorpresa, pero la afición donostiarra no dejó caer a los suyos. Turrientes apretó el marcador y Zubeldia llevó al delirio a Anoeta en el minuto 93 con un empate que abría la puerta a una prórroga inolvidable.

En el tiempo extra, la Real tuvo una ocasión inmejorable para cerrarlo: penalti claro para Oyarzabal. Aitor Fernández detuvo el lanzamiento y prolongó la agonía. Y si la épica exigía un giro más, llegó en la tanda: Unai Marrero atrapó el último penalti de Osasuna, sellando una remontada que se recordará como una de las grandes noches recientes del estadio.

Globalon Insight

La Copa del Rey volvió a demostrar por qué es un torneo que nunca envejece: porque permite que equipos sin complejos desafíen a los gigantes, porque premia la valentía y porque convierte los errores en oportunidades. El Atlético avanzó gracias al talento individual, el Athletic por su perseverancia en el caos y la Real por su capacidad para levantarse cuando el partido parecía sentenciado. Tres historias distintas, todas igual de coperas.

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