
El comunicado oficial confirma el final de una etapa iniciada en la temporada 2022/23, coincidiendo con la participación histórica del Benidorm en competición europea.
Comunicado oficial (reproducido íntegramente)
“Comunicado Oficial
Lucas Moscariello no continuará como jugador del Balonmano Servigroup Benidorm.
Tras tres temporadas y media defendiendo nuestros colores 🤍💙, el pivote argentino pone fin a su etapa en el club, a la que llegó en la temporada 2022/23, coincidiendo con nuestra participación en competición europea 🌍🤾♂️
Durante este tiempo, Lucas ha sido un jugador importante dentro y fuera de la pista, destacando por su compromiso, trabajo y liderazgo en el vestuario 💪🔥
Desde el Club Balonmano Benidorm queremos agradecerle todo lo que nos ha dado y desearle muchísima suerte en sus próximos retos 🍀✨
¡Gracias por todo, Mosca! 🙌🤍💙”
Un referente argentino con una carrera internacional acreditada

La salida de Moscariello no es la de un jugador más. El pivote, nacido en Buenos Aires en 1992, acumula una trayectoria sólida tanto en Europa como con la selección argentina. Antes de llegar a Benidorm, compitió en clubes de Francia, España y Argentina, pasando por Montpellier, BM Ciudad Encantada o Villa de Aranda, entre otros.
A nivel internacional, Moscariello ha sido un habitual de la selección albiceleste, con la que ha conquistado oros panamericanos (2018 y 2019), medallas sudamericanas y presencia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Su rol en la defensa argentina y su papel como único pivote puro en numerosas convocatorias lo convirtieron en un jugador indispensable. No en vano, su lesión en el Mundial 2025 —una fractura del cuarto metacarpiano— dejó a Argentina muy mermada y afectó también al propio club benidormense, que perdió a un jugador fundamental para la segunda vuelta liguera.
Tres temporadas y media de impacto en Benidorm
Moscariello aterrizó en Benidorm en un momento ambicioso del proyecto, coincidiendo con la presencia del club en Europa y con la aspiración de consolidarse entre los mejores equipos nacionales. No tardó en convertirse en uno de los líderes del vestuario, valorado por su capacidad defensiva, su lectura de juego en el pivote y un carácter competitivo que lo hizo pieza fija.
En la última campaña completa, disputó más de veinte encuentros oficiales y superó los 60 goles, aportando tanto en ataque como en el eje central defensivo. Más allá de las cifras, su influencia se hizo notar en la cohesión del grupo y en la construcción de un equipo que buscaba estabilidad tras vivir cambios de categoría y proyectos.
Una marcha que abre interrogantes y una página de agradecimiento
La salida del argentino deja un vacío importante en un Benidorm que, ahora, deberá rearmarse en una posición difícil de cubrir. Los pivotes con su experiencia y lectura táctica no abundan.
El club, en su comunicado, subraya el agradecimiento y la huella dejada por Moscariello. La afición, que lo adoptó como uno de los suyos, pierde a un jugador respetado, profesional y siempre disponible para defender los colores del equipo incluso en momentos complicados.
¿Y ahora qué para “Mosca”?
El futuro de Moscariello queda abierto. A sus 33 años, sigue siendo un pivote contrastado, internacional vigente y deportivamente competitivo. Sus experiencias en Francia, España y torneos internacionales lo colocan como un perfil atractivo para clubes que busquen refuerzo inmediato en los seis metros.
Una despedida con nombre propio
No todas las salidas son iguales. Esta es de las que pesan. Benidorm se despide de un líder en silencio, de un profesional ejemplar y de un jugador que ha sido parte de la identidad reciente del club.
Y como cierra el propio comunicado:
“¡Gracias por todo, Mosca!”




