España ya tiene nuevos campeones del mundo. La selección Sub-16 dirigida por David Gordo puso el broche perfecto a su extraordinaria aventura en Bakú al imponerse por 0-3 a República Checa en la gran final de la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA.
El Crystal Hall de la capital de Azerbaiyán fue el escenario elegido para cerrar una competición que reunió a 189 países y en la que España terminó recorriendo todo el camino hasta levantar el trofeo.
Danel Castro, Leo Rico, Adrián Bielsa, Iván Castellanos, Yulian Mosquera, Lucas Bernal, Bruno Fernández, Víctor Barbany, Alberto Ruiz, Tiago Polo, Ricardo Pérez, Hugo Oliva, Mikel López y Divine Ikenna ya pueden añadir a su todavía incipiente trayectoria deportiva un título que permanecerá para siempre: campeones del mundo.
La final encontró desde el comienzo una España concentrada y consciente de la oportunidad que tenía delante. El equipo nacional buscó asumir la iniciativa y muy pronto encontró el premio.
Tiago Polo abrió el marcador con una de las acciones más espectaculares del encuentro. El futbolista español conectó un potente disparo desde fuera del área que terminó entrando por la escuadra, imposible para el guardameta checo.
El gol permitió a España controlar el partido desde una posición favorable, pero sin perder la concentración frente a un adversario que había alcanzado la final después de superar a Paraguay.
Tras el descanso llegó la sentencia.
Bruno Fernández amplió la ventaja española con un potente disparo y dejó el título mucho más cerca. Apenas unos instantes después apareció Adrián Bielsa para aprovechar un rechace del portero y establecer el 0-3.
Tres goles, tres protagonistas diferentes y una final que España había conseguido encarrilar definitivamente.
Cuando llegó el pitido final ya no quedó espacio para ningún cálculo. Los internacionales españoles pudieron celebrar sobre el césped de Bakú un campeonato construido durante una semana en la que tuvieron que superar partidos y situaciones completamente diferentes.
Diez partidos para terminar en lo más alto
El recorrido español ayuda a comprender la magnitud del campeonato.
La selección comenzó su participación derrotando por 4-2 a Chile y repitió ese marcador frente al Congo. Después llegaron el 6-1 ante Tayikistán, el 7-0 frente a Barbados y el 0-2 contra Kuwait.
Cinco victorias que permitieron superar una primera fase prácticamente impecable antes de que comenzaran las eliminatorias.
Y entonces apareció el momento más delicado.
Gales llevó a España al límite en dieciseisavos. El combinado nacional logró empatar 1-1 y tuvo que resolver su continuidad mediante una tanda de penaltis que terminó ganando por 4-3.
Aquel sufrimiento terminó reforzando al grupo.
En octavos, España superó a Ecuador por 4-1. Después llegó una jornada espectacular con un 5-0 ante Colombia en cuartos de final y un 6-2 frente a Grecia en semifinales.
República Checa era el último obstáculo.
El 0-3 final completó un recorrido de diez encuentros sin derrota y convirtió a esta generación de 2011 en la primera campeona de esta nueva Copa Mundial y Festival organizada por la FIFA.
Del sufrimiento ante Gales a la autoridad de la final
El campeonato español también puede explicarse a través de su evolución.
España pasó de necesitar un gol en el último momento contra Gales y sobrevivir posteriormente desde el punto de penalti a firmar goleadas cada vez más contundentes conforme avanzaban las eliminatorias.
Ecuador encajó cuatro. Colombia, cinco. Grecia, seis.
En la final no fue necesario alcanzar semejantes cifras. España resolvió el partido desde el control y la eficacia, apoyándose en los tantos de Tiago Polo, Bruno Fernández y Adrián Bielsa.
Especialmente destacable ha resultado también la capacidad del grupo para repartir responsabilidades durante todo el campeonato. Alberto Ruiz fue decisivo en eliminatorias anteriores, pero la final encontró tres goleadores diferentes.
Una generación que empieza escribiendo en mayúsculas
El título tiene además un significado especial por la edad de los protagonistas.
Estos futbolistas se encuentran en las primeras etapas de su desarrollo y afrontaban en Bakú una experiencia diseñada para acercarles a entornos de competición internacional.
Han terminado marchándose con algo mucho mayor.
La copa conquistada frente a República Checa será el primer gran reconocimiento internacional para una generación que todavía tiene prácticamente toda su trayectoria por delante.
Algunos llegarán al fútbol profesional y otros encontrarán diferentes caminos, pero todos compartirán para siempre la experiencia de haber formado parte de la selección española que conquistó esta primera edición.
Globalon Insight
España no ha ganado este campeonato únicamente por lo sucedido frente a República Checa. Lo ha conquistado porque fue capaz de responder a prácticamente todos los escenarios que puede ofrecer un torneo corto.
Ganó partidos abiertos, goleó, defendió ventajas, sobrevivió a una eliminación que parecía cercana frente a Gales y soportó la presión de una tanda de penaltis. Después, cuando llegaron los cruces decisivos, elevó todavía más su rendimiento.
La final resume perfectamente ese crecimiento. España no necesitó una remontada ni una heroicidad de última hora. Salió, compitió y fue construyendo el 0-3 hasta convertir el último partido en la confirmación de todo lo anterior.
Son futbolistas nacidos en 2011 y queda muchísimo camino por recorrer. Precisamente por eso conviene disfrutar el momento sin convertir este éxito en una carga para su futuro.
Hoy no necesitan promesas sobre lo que llegarán a ser.
Hoy ya son campeones del mundo.
Ficha técnica
Competición: Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA
Final: República Checa 0-3 España
Escenario: Crystal Hall (Bakú, Azerbaiyán)
Goles: Tiago Polo, Bruno Fernández y Adrián Bielsa.
España: Leo Rico; Iván Castellanos, Yulian Mosquera, Víctor Barbany, Tiago Polo, Alberto Ruiz, Ricardo Pérez y Divine Ikenna.
Banquillo: Danel Castro, Adrián Bielsa, Lucas Bernal, Bruno Fernández, Mikel López y Hugo Oliva.
Seleccionador: David Gordo.
Campeones con España: Danel Castro, Leo Rico, Adrián Bielsa, Iván Castellanos, Yulian Mosquera, Lucas Bernal, Bruno Fernández, Víctor Barbany, Alberto Ruiz, Tiago Polo, Ricardo Pérez, Hugo Oliva, Mikel López y Divine Ikenna.




