
Alicante volverá a situarse en el mapa de la vanguardia cultural con la celebración de la décima edición de Ensolab, el festival de música electrónica experimental que del 29 al 31 de octubre transformará el Centro Cultural Las Cigarreras en un gran laboratorio de creatividad sonora y visual.
La cita, organizada con la colaboración de la Concejalía de Cultura y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, alcanza una edición especialmente significativa tras diez años explorando la relación entre la música electrónica, las nuevas tecnologías y las expresiones artísticas contemporáneas.
A lo largo de tres jornadas, el festival ofrecerá una programación gratuita que combinará improvisación electroacústica, síntesis modular, arte generativo, experimentación audiovisual y actuaciones en directo de algunos de los nombres más destacados del panorama nacional de la electrónica experimental.
La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha destacado el impacto que ha tenido este evento en la vida cultural de la ciudad y en la capacidad de Las Cigarreras para conectar con nuevos públicos. Según señaló, el festival se ha consolidado como una cita de referencia para los aficionados a la música electrónica y ha contribuido a acercar a numerosos jóvenes a la actividad cultural del recinto.
Una de las principales novedades de este décimo aniversario será la incorporación del Secadero como tercer espacio escénico dentro del complejo cultural. Además, la organización recupera artistas que ya participaron en ediciones anteriores y que regresan ahora con nuevos proyectos, reforzando así el vínculo entre la historia del festival y su evolución creativa.
La convocatoria abierta impulsada por Ensolab también ha registrado un importante respaldo del sector artístico, con 182 propuestas recibidas para participar en esta edición, un dato que refleja el creciente interés que despierta esta plataforma de creación contemporánea.
Entre los nombres destacados del cartel figura José Manuel Berenguer, compositor y artista sonoro vinculado a la primera edición del festival, que será el encargado de inaugurar la programación el jueves 29 de octubre. El fundador de la Orquestra del Caos presentará una propuesta basada en la improvisación electroacústica.
Durante el viernes y el sábado será el turno de proyectos como BROMO, el dúo formado por Paloma Peñarrubia y Azael Ferrer, que llevará a Alicante su espectáculo audiovisual CRISPR, the pattern of life, una reflexión artística sobre las posibilidades y los límites éticos de la biotecnología mediante imágenes generativas y música electrónica.
También destaca el regreso de Kosu Nes, alter ego de Andrés Satué, que actuará junto al artista visual Urok en una propuesta donde conviven noise, electrónica experimental y creación audiovisual en tiempo real.
El programa se completa con White Solar Dog, proyecto inspirado en el imaginario de la ciencia ficción y el electro, además de Orden y Caos, la propuesta seleccionada en la convocatoria pública del festival, desarrollada por Alpha Decay y Luisa Madrid.
¿Qué es la música electrónica experimental?
A diferencia de la música electrónica más orientada al baile o a los formatos comerciales, la electrónica experimental busca explorar nuevas formas de creación sonora. Los artistas utilizan sintetizadores, ordenadores, instrumentos modificados, sistemas modulares, inteligencia artificial o herramientas audiovisuales para generar experiencias inmersivas en las que sonido, imagen y tecnología interactúan constantemente.
Este tipo de propuestas suele apostar por la improvisación, la investigación sonora y la creación en tiempo real, convirtiendo cada actuación en una experiencia única y diferente para el público. Muchas veces las fronteras entre concierto, instalación artística y espectáculo audiovisual desaparecen, dando lugar a formatos híbridos que caracterizan la filosofía de festivales como Ensolab.
Globalon Insight
La consolidación de Ensolab demuestra que Alicante ha conseguido abrirse un espacio propio dentro de los circuitos culturales más innovadores. En una ciudad tradicionalmente asociada a grandes conciertos o festivales convencionales, la continuidad de una propuesta especializada en experimentación sonora y arte digital durante diez ediciones consecutivas confirma la existencia de una comunidad creativa cada vez más sólida. La incorporación de nuevos espacios y la respuesta de los artistas a la convocatoria pública reflejan además que el festival se encuentra en un momento de madurez y crecimiento.



