
España vuelve a mandar en el fútbol femenino sub-20. La selección dirigida por David Aznar se proclamó este domingo campeona del mundo tras superar a la República Popular Democrática de Corea en una final vibrante disputada en Lodz que se resolvió desde el punto de penalti después de 120 minutos sin goles.
El triunfo devuelve a la selección española a lo más alto del fútbol mundial juvenil cuatro años después de la conquista lograda en 2022 y confirma la fortaleza de una generación que lleva años acumulando éxitos en las categorías inferiores del fútbol español.

La final respondió a las expectativas entre dos de las grandes potencias emergentes del fútbol femenino internacional. España intentó imponer desde el inicio su estilo asociativo y dominador, mientras que el combinado asiático apostó por un planteamiento más directo y por aprovechar cualquier espacio para sorprender a la defensa española.
Las primeras ocasiones llevaron sello español. Pau Comendador fue la primera en inquietar a la zaga coreana y poco después Alba Cerrato dispuso de una clarísima oportunidad en un mano a mano que resolvió con acierto la guardameta Pak Ju Gyong.
Mientras tanto, Laia López respondió con seguridad en las aproximaciones asiáticas y sostuvo el equilibrio cuando Corea del Norte encontró espacios para acercarse a la portería española. La acción más peligrosa del primer tiempo para las campeonas defensoras llegó antes del descanso, cuando Ho Kyong obligó a la portera española a firmar una intervención decisiva.
El encuentro mantuvo el mismo guion tras el paso por los vestuarios. España asumió el control del balón y buscó el gol con paciencia. Alba Cerrato volvió a rozarlo en los primeros compases de la segunda mitad, mientras que Rosalía Domínguez y Pau Comendador también pusieron a prueba a una inspirada Pak Ju Gyong.
Con Irune Dorado, Cristina Librán, Ainoa Gómez y Rosalía Domínguez gobernando el centro del campo, el combinado nacional fue acumulando llegadas y aproximaciones. Sin embargo, el tanto seguía resistiéndose ante una selección coreana que tampoco renunciaba a sus opciones y que mantenía la tensión competitiva en cada acción.

La igualdad llevó la final a la prórroga, donde España volvió a mostrarse más ambiciosa. Marisa García estuvo cerca de romper el empate en dos ocasiones y la selección volvió a instalarse en campo contrario durante buena parte del tiempo extra.
Pero ni España ni Corea del Norte lograron alterar el marcador y el título acabó decidiéndose desde los once metros.
Allí apareció la figura de Laia Codina. La guardameta española se convirtió en la gran heroína de la noche al detener dos lanzamientos coreanos. Delante, las futbolistas españolas no fallaron ninguno de sus disparos. Marisa García, Celia Segura, Carla Julià y Daniela Agote transformaron sus penaltis para culminar una tanda perfecta y desencadenar la celebración española.
La victoria tuvo además un sabor especial para esta generación. Muchas de sus futbolistas habían vivido una dolorosa derrota ante Corea del Norte en categorías inferiores y encontraron ahora la mejor revancha posible levantando el trofeo más importante del fútbol mundial sub-20.
Protagonismo español también en los premios individuales

El éxito colectivo vino acompañado de varios reconocimientos individuales que reflejan el dominio mostrado por España durante todo el torneo.
Pau Comendador terminó el campeonato como máxima goleadora y recibió la Bota de Oro. Laia López fue distinguida con el Guante de Oro como mejor guardameta de la competición, mientras que Rosalía Domínguez fue elegida MVP del Mundial tras su sobresaliente trayectoria en el torneo.
Son premios que refuerzan la sensación de superioridad mostrada por la selección española a lo largo del campeonato y que confirman la enorme calidad de una generación llamada a alimentar durante los próximos años a la selección absoluta.
Globalon Insight

La conquista del Mundial Sub-20 es mucho más que un título. España continúa demostrando una profundidad de talento extraordinaria en el fútbol femenino. El éxito de esta generación enlaza con los triunfos logrados en categorías inferiores durante la última década y confirma que el fútbol formativo español sigue siendo una referencia mundial.
Además, el campeonato deja nombres propios que apuntan directamente al futuro de la selección absoluta. Futbolistas como Pau Comendador, Rosalía Domínguez, Irune Dorado, Cristina Librán o Alba Cerrato han demostrado en Polonia que están preparadas para asumir retos mayores. La segunda estrella mundial sub-20 no representa un final, sino el comienzo de una nueva generación de talento para el fútbol español.
Ficha técnica
España 0 (4): Laia López; Noe Bejarano, Silvia Cristóbal, Aïcha Camara, Noa Jiménez; Irune Dorado, Cristina Librán (Elene Gurtubay, min. 72), Rosalía Domínguez (Carla Julià, min. 92), Ainoa Gómez (Celia Segura, min. 81), Pau Comendador (Marisa García, min. 92) y Alba Cerrato (Daniela Agote, min. 72). Seleccionador: David Aznar.
RPD Corea 0 (3): Pak Ju Gyong; Jong Pok Yong, Ri Ye Gyong, Choe Chong Gum (Ri Su Jong, min. 118), Ri Kuk Hyang; Jon II Chong, So Ryu Gyong, Pak II Sim, Choe Rim (Ri Pom, min. 118), Ro Un Hyang (An Kyong Yong, min. 118), Pak Ok I (Ho Kyong, min. 37), Kang Ryu Mi y Choe Yon A. Seleccionador: Han Chol Hak.
Tanda de penaltis: Ho Kyong (gol), Marisa García (gol), Choe Yon A (fallado), Celia Segura (gol), Ri Pom (gol), Carla Julià (gol), Jon II Chong (gol), Daniela Agote (gol) y Pak II Sim (fallado).
Árbitra: Charly Straub (Brasil).
Estadio: Miejski LKS de Lodz (Polonia).
Espectadores: 8.047.
Resultado final: España 0 (4) – 0 (3) RPD Corea. España, campeona del mundo sub-20.




