
El balonmano playa universitario español regresó de Portugal con un balance difícilmente mejorable. En la primera participación nacional en el Campeonato del Mundo Universitario, las dos selecciones españolas alcanzaron las finales de sus respectivos torneos y subieron al podio.
El resultado fue un oro para los Hispanos Universitarios de la Arena y una plata para las Guerreras Universitarias de la Arena, un doble éxito que sitúa a España entre las grandes referencias de esta modalidad.

La gran alegría llegó en la competición masculina. El conjunto dirigido por Juan Antonio Vázquez consiguió imponerse a Brasil en la lucha por el título y cerrar una competición impecable. Los españoles resolvieron la final por la vía rápida al adjudicarse los dos sets del encuentro, firmando un triunfo que les permitió coronarse campeones del mundo universitarios.
La igualdad marcó el desarrollo del primer parcial. España y Brasil ofrecieron un duelo intenso, con alternativas constantes y diferencias mínimas en el marcador. Finalmente, los Hispanos Universitarios de la Arena supieron gestionar mejor los momentos decisivos para adjudicarse el set por un ajustado 20-21, un resultado que les colocaba a un solo paso del título.

Lejos de conformarse, el combinado español mantuvo su nivel competitivo en el segundo acto. Brasil intentó reaccionar para forzar los shoot-out, pero España volvió a responder con solvencia. El conjunto nacional terminó imponiéndose por 22-26 para certificar una victoria histórica que le otorgó el oro mundialista.
La medalla tiene un valor especial al tratarse de la primera participación española en este Campeonato del Mundo Universitario de Balonmano Playa. El equipo no solo compitió al máximo nivel, sino que consiguió terminar en el escalón más alto del podio, cerrando su aventura en Figueira de Foz con una actuación para el recuerdo.

La jornada también dejó otra historia de éxito para el balonmano español. Las Guerreras Universitarias de la Arena alcanzaron igualmente la final y protagonizaron un emocionante enfrentamiento frente a Brasil. El conjunto entrenado por Juan Pablo Morillo comenzó el partido de forma brillante y logró adjudicarse el primer set por 27-18, demostrando desde el inicio que estaba preparado para discutir el oro.
Sin embargo, la selección brasileña reaccionó en el segundo parcial. Las sudamericanas ajustaron su planteamiento y lograron abrir diferencias importantes durante los primeros minutos. Aunque España mejoró en el tramo final y consiguió reducir distancias, Brasil terminó llevándose el set por 12-17 para equilibrar el encuentro.

La final femenina se resolvió así en los siempre espectaculares shoot-out. En esta fase decisiva, Brasil se mostró más acertada y consiguió imponerse por 2-7 para hacerse con la medalla de oro. España, pese a la derrota, cerró el campeonato con una valiosa medalla de plata que confirma el gran nivel competitivo del grupo.
Más allá de los resultados individuales, el dato que deja el campeonato resulta especialmente significativo. España logró situar a sus dos selecciones en las finales de la competición, algo que muy pocas potencias pueden conseguir en un torneo internacional de estas características. La combinación del oro masculino y la plata femenina refleja la fortaleza del trabajo que se viene desarrollando en el balonmano playa nacional y abre la puerta a futuras alegrías en competiciones universitarias y absolutas.
Globalon Insight

El doble podio conseguido en Figueira de Foz va más allá de dos medallas. La presencia simultánea de los equipos masculino y femenino en las finales mundialistas confirma la consolidación de España como una de las grandes potencias emergentes del balonmano playa. El oro de los Hispanos Universitarios de la Arena y la plata de las Guerreras Universitarias de la Arena representan el éxito de una estructura que continúa generando talento y que sigue trasladando al ámbito universitario la excelente salud competitiva que vive este deporte en nuestro país.




