El atletismo alicantino volvió a tener representación en una gran final internacional gracias a Eusebio Cáceres. El saltador de Onil, uno de los nombres más reconocibles del deporte de la provincia en las últimas dos décadas, logró acabar séptimo en la final de salto de longitud del Campeonato de Europa disputado en Birmingham, sumando así una nueva presencia entre la élite continental.
Aunque el resultado quedó lejos de las medallas, el simple hecho de volver a situarse entre los mejores especialistas europeos tiene un enorme valor para un atleta que, a sus 35 años, continúa compitiendo al máximo nivel y alargando una trayectoria que ya forma parte de la historia del atletismo español. La final estuvo marcada por unas condiciones meteorológicas especialmente complicadas, con un viento cambiante y claramente desfavorable que dificultó los registros de prácticamente todos los participantes.
El concurso comenzó con un nulo para el alicantino, que reaccionó inmediatamente en su segunda tentativa con un salto de 7,92 metros. En ese momento parecía abrirse la puerta a una pelea por posiciones más ambiciosas, especialmente después de que en la ronda clasificatoria hubiera alcanzado unos prometedores 8,24 metros con viento favorable. Sin embargo, las circunstancias de la final fueron muy distintas y Cáceres ya no pudo mejorar ese registro.
Su marca de 7,92 le permitió acceder a la mejora reservada para los ocho mejores, convirtiéndose además en el mejor español de la competición por delante de Jaime Guerra, que concluyó noveno. Durante los tres intentos definitivos, el atleta de Onil buscó un salto que le acercara a la barrera de los ocho metros y a la lucha por el podio, pero un nuevo nulo, un intento de 7,61 metros y otro nulo final acabaron certificando la séptima posición.
La prueba terminó coronando al griego Miltiadis Tentoglou, que volvió a demostrar por qué domina la especialidad en Europa tras imponerse con un espectacular salto de 8,44 metros. La plata fue para el suizo Simon Ehammer y el bronce para el búlgaro Bozhidar Sarâboyukov.
Tras la competición, Cáceres realizó una valoración sincera de su actuación y reconoció que el resultado reflejaba lo ocurrido en la pista. El atleta alicantino admitió que necesitaba una dosis de fortuna en un concurso tan condicionado por el viento y consideró que los medallistas estuvieron por encima del resto de participantes. También subrayó que atraviesa una etapa de reconstrucción deportiva y que todavía siente que está recuperando sus mejores sensaciones competitivas.
Lejos de mostrarse derrotado, el deportista de Onil dejó claro que mantiene intacta la ilusión por seguir compitiendo. El veterano saltador insistió en que las ganas continúan siendo las mismas y que mientras conserve la motivación mental seguirá intentando acercarse a las grandes marcas que le han convertido durante tantos años en un referente nacional.
La jornada no fue más favorable para Lester Lescay. El atleta de origen cubano, nacionalizado español y residente en Castellón, no consiguió meterse entre los ocho mejores después de firmar una mejor marca de 7,72 metros. Su primer salto fue el mejor del concurso, mientras que posteriormente acumuló un nulo y un tercer intento de 7,50 metros, insuficientes para continuar peleando por posiciones de privilegio.
Pese a no poder subir al podio, la actuación de Cáceres vuelve a colocar a un deportista de la provincia de Alicante entre los finalistas de un gran campeonato internacional. Un logro que adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta la enorme longevidad deportiva del atleta de Onil, capaz de seguir compitiendo de tú a tú con las nuevas generaciones del salto de longitud europeo.
Globalon Insight
Las medallas no llegaron esta vez, pero el dato realmente relevante para el deporte alicantino es otro: Eusebio Cáceres continúa siendo competitivo al máximo nivel europeo después de más de una década formando parte de la élite. Pocos atletas españoles pueden presumir de una trayectoria tan larga y constante. La séptima plaza de Birmingham no tiene el brillo de un podio, pero sí representa un nuevo capítulo en la carrera de uno de los mayores referentes históricos del atletismo de la provincia de Alicante.




