
El CBM Elche ha decidido dar continuidad a su modelo deportivo con una apuesta interna clara: Alberto Zabalegui será el nuevo entrenador del sénior femenino en la temporada 2026/2027. Un movimiento que no representa una ruptura, sino la evolución lógica de un proyecto construido desde la estabilidad y el trabajo conjunto en los últimos años.
El técnico navarro asume el reto tras un largo recorrido dentro del club, en el que ha sido parte activa de uno de los periodos más destacados de la historia del balonmano ilicitano.
Una trayectoria ligada al crecimiento del club
Zabalegui llegó al CBM Elche en la temporada 2020/2021, integrándose en el cuerpo técnico que encabezaba Joaquín Rocamora. Desde ese momento, su crecimiento ha sido paralelo al del equipo.
Durante este periodo, el técnico ha formado parte directa de los logros más importantes del club, entre ellos:
- consolidación del equipo en la Liga Guerreras Iberdrola
- participación regular en puestos competitivos dentro de la liga
- presencia protagonista en competiciones nacionales como la Copa de la Reina
- desarrollo de jugadoras de cantera que han alcanzado el primer nivel
Su trabajo no se ha limitado al primer equipo. Ha mantenido una vinculación constante con la base, lo que le ha permitido conocer de primera mano la estructura formativa del club y su proyección a medio plazo.
Experiencia en la élite desde el banquillo y la dirección técnica
Duran
te estas temporadas, Zabalegui ha asumido diferentes roles dentro del cuerpo técnico, participando tanto en la preparación táctica como en la gestión del grupo. Este recorrido le ha permitido adquirir experiencia en:
- planificación de temporada en la élite
- análisis de rivales en Liga Guerreras Iberdrola
- adaptación a situaciones de competición exigente
- gestión del vestuario en momentos clave
Además, en el último curso ya ejerció funciones de primer entrenador en determinados momentos, una transición que ha servido como paso previo a su nombramiento definitivo.
Este detalle es importante: no llega como un perfil sin experiencia, sino como un técnico que ya ha sido testado dentro del propio contexto competitivo del equipo.
Un perfil que encaja con la identidad del CBM Elche
El club ha destacado tres aspectos clave en su perfil:
- conocimiento profundo de la filosofía ilicitana
- capacidad de trabajo y cercanía con el grupo
- compromiso con el modelo de club
Zabalegui representa la continuidad de una idea: mantener un equipo reconocible, competitivo y formado desde dentro.
Su vinculación personal también refuerza esta lectura. Lleva más de seis años en la ciudad, donde ha consolidado su vida personal y profesional, identificándose plenamente con el entorno del club.
El desafío de mantener un legado competitivo
El nuevo entrenador asume el cargo tras la salida de Joaquín Rocamora hacia la Real Federación Española de Balonmano, tras años como principal referente del proyecto.
El reto para Zabalegui no es construir desde cero, sino sostener una estructura ya consolidada:
- mantener al equipo en la zona competitiva de la liga
- seguir desarrollando talento joven
- conservar la identidad de juego
En este tipo de transiciones, el equilibrio es clave: evolucionar sin perder lo que ha funcionado.
Un discurso alineado con el proyecto
En su presentación, Zabalegui dejó claro su enfoque. Habló de respeto por lo construido, de responsabilidad y de ambición.
Su mensaje no se centra en grandes revoluciones, sino en continuidad y crecimiento progresivo, alineándose con la línea que ha llevado al CBM Elche a consolidarse en la élite.
Globalon Insight
El CBM Elche no improvisa con este nombramiento. Zabalegui no es una apuesta, es una consecuencia del modelo. Su recorrido dentro del club le permite asumir el cargo con una ventaja clara: conoce el sistema desde dentro. El verdadero reto será demostrar que el proyecto no dependía exclusivamente de Rocamora. Si lo consigue, el Elche dará un paso más como estructura sólida. Si no, quedará en evidencia lo difícil que es sustituir al arquitecto sin alterar el edificio.




