
La Liga Guerreras Iberdrola vivió una jornada de máximo voltaje en todos sus frentes, con partidos decisivos tanto en la pelea por el título como en la lucha por la permanencia. En el foco principal, el Super Amara Bera Bera logró un triunfo de enorme valor en su visita a Porriño (28-32), dando el primer golpe en una semifinal marcada por la intensidad, el equilibrio y la capacidad de gestión en los momentos clave.
El duelo arrancó con máxima tensión y protagonismo absoluto de las porterías. Durante los primeros minutos, las defensas y las intervenciones bajo palos marcaron el ritmo, reflejando la importancia del encuentro. Sin embargo, el conjunto donostiarra fue el primero en romper esa igualdad, aprovechando las dificultades ofensivas locales para abrir una diferencia temprana que condicionó el desarrollo del partido.

Con el marcador a su favor, Bera Bera impuso su ritmo en varias fases del primer tiempo, logrando ventajas que obligaron al equipo gallego a remar desde atrás. Aun así, Porriño no perdió la compostura. Con el paso de los minutos fue encontrando soluciones en ataque y manteniéndose dentro del partido gracias al acierto desde el lanzamiento y al trabajo colectivo. Pese a esa reacción, las visitantes supieron conservar una diferencia sólida al descanso.
La segunda mitad elevó el nivel competitivo. Porriño salió con una marcha más, aumentando su agresividad y acercándose progresivamente en el marcador. El partido entró en un intercambio constante de golpes en el que cada posesión ganaba importancia. Las locales llegaron a amenazar seriamente con la remontada, impulsadas por su afición y por el acierto ofensivo en los momentos más calientes.

Ahí apareció la madurez competitiva de Bera Bera. El conjunto guipuzcoano supo sostener la presión, gestionar las exclusiones y encontrar soluciones en los momentos de mayor exigencia. Cuando el partido se comprimía, las visitantes respondieron con acciones decisivas que les permitieron abrir de nuevo una pequeña brecha y asegurar un resultado final que les da ventaja de cara al encuentro de vuelta.
En la otra semifinal, Rocasa Gran Canaria también dio un golpe importante al imponerse en la pista del Costa del Sol Málaga (23-27). El conjunto canario construyó su victoria desde los primeros compases, marcando el ritmo del partido con una salida muy sólida y gestionando con inteligencia cada intento de reacción del equipo andaluz. Un triunfo a domicilio que sitúa a Rocasa en una posición favorable antes de decidir la eliminatoria en casa.
Más allá de la lucha por el título, la jornada dejó movimientos decisivos en la zona baja. El C.BM. Morvedre certificó su permanencia en la máxima categoría tras imponerse al Elda Prestigio en un duelo directo que confirmó su continuidad en la Liga Guerreras Iberdrola. El equipo valenciano supo aprovechar el factor pista y la necesidad clasificatoria para cerrar su objetivo en una fase final exigente.
También se agitó la pelea por evitar el descenso con la victoria de Zonzamas Plus Car Lanzarote ante Caja Rural Aula Valladolid. Un triunfo clave que permite al conjunto canario abandonar el último puesto y reengancharse a la lucha por la permanencia en un tramo final de competición donde cada punto tiene un valor determinante.
La jornada, en definitiva, dejó claro que la Liga Guerreras Iberdrola entra en su fase más decisiva con todo abierto. Las semifinales prometen emociones fuertes en los partidos de vuelta y la lucha por la salvación se mantiene al rojo vivo, en un escenario donde la regularidad y la capacidad para gestionar la presión serán determinantes.
Globalon Insight
El primer asalto de las semifinales deja un mensaje claro: en estas alturas de competición no gana el que más brilla, sino el que mejor gestiona los momentos críticos. Bera Bera y Rocasa han sabido competir fuera de casa, un detalle que suele marcar eliminatorias. En paralelo, la lucha por la permanencia vuelve a demostrar que la necesidad pesa tanto como la calidad. Morvedre sobrevivió y Zonzamas se aferra, mientras otros equipos entran en una zona de máxima tensión. La resolución final, tanto por arriba como por abajo, promete emociones fuertes hasta el último segundo del curso.




