El Villarreal dio un paso casi definitivo hacia la Liga de Campeones tras imponerse por 2–1 al Celta en La Cerámica, en un partido que quedó encarrilado muy pronto y que el conjunto castellonense supo manejar con oficio hasta el final. El triunfo deja a los amarillos a un punto de certificar matemáticamente su objetivo europeo, mientras que el equipo gallego prolonga una dinámica preocupante que complica seriamente sus aspiraciones continentales.
El encuentro apenas había empezado cuando el guion dio un giro decisivo. Una internada de Moleiro, aprovechando un desajuste defensivo, terminó con el centrocampista derribado dentro del área a los pocos segundos de juego. Gerard Moreno asumió la responsabilidad desde los once metros y firmó el 1–0, un gol que permitió al Villarreal instalarse rápidamente en el escenario que mejor domina.

Con el marcador en contra, el Celta asumió el mando del balón e intentó ganar terreno, aunque sin encontrar profundidad ante un Villarreal cómodo, ordenado y siempre atento a castigar a la contra. Con el paso de los minutos, el equipo de Marcelino logró equilibrar la posesión y empezar a detectar espacios, especialmente con Moleiro y Gerard Moreno flotando entre líneas.
La fragilidad defensiva del conjunto vigués volvió a quedar al descubierto cerca de la media hora. Una falta botada con rapidez permitió a Pedraza prolongar el balón hacia el interior del área, donde Pépé apareció para cruzar el disparo y establecer el 2–0, un golpe que parecía dejar el partido muy cuesta arriba para los visitantes.
El Celta buscó reaccionar antes del descanso con un remate de Carreira que obligó a Arnau Tenas a intervenir con reflejos, y el Villarreal estuvo cerca de sentenciar con un contragolpe en el que Mikautadze no encontró portería tras la salida del guardameta. El equipo local se marchó al vestuario con la sensación de pleno control.
Tras el descanso, el Celta introdujo cambios ofensivos para intentar alterar el ritmo del partido, pero fue el Villarreal quien salió decidido a cerrar el encuentro cuanto antes. Los amarillos acumularon llegadas peligrosas, mientras los visitantes resistían agarrados al partido sin demasiados argumentos futbolísticos.

El encuentro parecía encaminarse a un final tranquilo para los locales hasta que un penalti cometido por Gueye devolvió la emoción. Borja Iglesias recortó distancias tras aprovechar el rechace de su propio lanzamiento, detenido en primera instancia por Tenas, y dio algo de vida al Celta.
Ese gol espoleó a los visitantes, que encontraron mayor impulso con la entrada de Iago Aspas, Fer López y Jutglà. El propio Jutglà estuvo muy cerca de empatar con un remate que se estrelló en el palo, en el momento de mayor sufrimiento del Villarreal. Sin embargo, el conjunto castellonense supo resistir el arreón final y administrar la ventaja con los cambios, cerrando un triunfo de enorme valor europeo.
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El Villarreal no necesitó dominar noventa minutos para llevarse el partido. Le bastó con una media hora de máxima eficacia y una gestión madura del resultado. Esa es la diferencia entre un aspirante y un candidato real a la Liga de Campeones.
FICHA TÉCNICA
Competición: LaLiga EA Sports – Jornada 33
Estadio: La Cerámica
Asistencia: 16.895 espectadores
Resultado:
Villarreal 2 – Celta 1
Villarreal
Arnau Tenas; Freeman, Rafa Marín, Renato Veiga, Pedraza; Pépé (78’), Comesaña, Gueye (78’), Moleiro (91’), Gerard Moreno y Mikautadze (85’).
También jugaron: Cardona, Alfon, Parejo, Partey y Ayoze.
Entrenador: Marcelino García.
Celta
Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso (76’); Mingueza, Hugo Sotelo (76’), Moriba, Carreira; Pablo Durán (46’), Hugo Álvarez (76’) y Borja Iglesias (83’).
También jugaron: Álvaro Núñez, Fer López, Jutglà e Iago Aspas.
Entrenador: Claudio Giráldez.
Goles
1–0 Gerard Moreno (1’, penalti).
2–0 Pépé (29’).
2–1 Borja Iglesias (73’, penalti).
Árbitro
Alejandro Quintero.
Amonestó a Pedraza, Pépé y Gueye, y a Marcos Alonso, Radu, Pablo Durán, Borja Iglesias y Moriba.




