

El Palau d’Esports l’Illa de Benidorm volvió a vestirse de gala para una de esas noches marcadas en rojo en el calendario. Ambiente de final, gradas entregadas y un Servigroup Benidorm consciente de que cada punto vale oro en la lucha por la permanencia. El equipo respondió con intensidad, carácter y fases de muy buen voleibol, pero acabó cediendo en el tie‑break ante un Unicaja Costa de Almería más certero en los momentos decisivos, firmando un 2‑3 (25‑18, 21‑25, 20‑25, 25‑22, 11‑15) que deja a los benidormenses en puestos de descenso tras la 19ª jornada de la Superliga Masculina.
La previa ya avisaba de lo que estaba en juego. El Servigroup llegaba necesitado de sumar de tres tras una jornada anterior marcada por resultados ajustados en la zona baja, mientras que Unicaja aterrizaba en Benidorm con la ambición de consolidar su posición en la zona media y sin la presión clasificatoria de su rival. Desde Almería se insistía durante la semana en la importancia de mantener la calma en escenarios calientes, y el Palau lo fue desde el primer saque.
El arranque local fue sencillamente espectacular. El Servigroup salió a morder desde el primer punto, con un parcial inicial de 9‑1 que encendió a la grada y dejó claro que el equipo había entendido el contexto del partido. Saque agresivo, bloqueo contundente y una defensa solidaria permitieron a los de Matías Guidolin mandar con autoridad. El set avanzó con ventajas claras (16‑8) y se cerró por 25‑18, con Miguel Ángel Martínez asumiendo galones ofensivos y marcando el inicio de un duelo anotador de alto nivel con el almeriense Ángel Rodríguez.
Guidolin destacaría después ese inicio como una de las claves del plan de partido, subrayando la eficacia táctica desde el saque y la capacidad del equipo para jugar con los errores del rival en una manga muy bien gestionada.
La reacción de Unicaja no se hizo esperar. El segundo set mostró a un conjunto visitante mucho más sólido en recepción y con mayor fluidez en ataque. El intercambio de golpes fue constante y el marcador avanzó con mínimas diferencias hasta el tramo final. Con 19 iguales, los almerienses supieron castigar varias imprecisiones locales y cerraron el parcial por 21‑25. Israel Rodríguez, técnico visitante, reconocería tras el encuentro que los nervios iniciales condicionaron a su equipo, pero valoró muy positivamente la capacidad de reacción ante un Servigroup que estaba jugando “muy buen voleibol”.
El tercer set fue el más delicado para los locales. Tras un inicio equilibrado, el Servigroup perdió claridad en la construcción del juego y permitió a Unicaja abrir una brecha que ya no se cerraría. Ángel Rodríguez elevó su protagonismo ofensivo, mientras que Valentino Vidoni asumía más responsabilidad en el bando benidormense para sostener al equipo. El 20‑25 dejó a los locales contra las cuerdas y obligó a apelar al carácter.
Lejos de rendirse, el Servigroup Benidorm volvió a agarrarse al partido en el cuarto set. Recuperó intensidad, volvió a dominar el marcador y supo resistir cuando Unicaja amenazó con igualar. El Palau empujó como en las grandes noches y el 25‑22 forzó un tie‑break que parecía un premio al esfuerzo colectivo. El final del set estuvo marcado por la tensión, con una acción arbitral que derivó en doble cartulina roja para el banquillo visitante, reflejo de la carga emocional del encuentro.
El quinto set, sin embargo, volvió a castigar al equipo local en el peor momento. Unicaja gestionó mejor el inicio, aprovechó varios errores en saque y ataque del Servigroup y tomó una ventaja que supo administrar hasta el definitivo 11‑15. Guidolin fue claro en su análisis, señalando que antes del cambio de campo los almerienses atacaron con continuidad mientras su equipo no encontró respuestas, una diferencia que terminó siendo decisiva.
En el plano individual, el choque dejó un duelo ofensivo de alto nivel. Ángel Rodríguez fue el máximo anotador del partido con 29 puntos, mientras que Miguel Ángel Martínez lideró al Servigroup con 24. Las estadísticas reflejan una igualdad extrema, con un dominio local claro en bloqueo (16‑1) que no fue suficiente para compensar la mayor eficacia visitante en ataque (61‑51) y saque directo (5‑3), dos factores que inclinaron la balanza.
El punto sumado sabe a poco. La victoria de Bus Leader San Roque ante UC3M Voleibol Leganés (3‑1) devuelve al Servigroup Benidorm a la zona de descenso cuando restan solo tres jornadas para el final. A la pelea se suma también el propio Leganés, comprimiendo aún más una clasificación que promete emociones fuertes hasta el último balón.
Pese al golpe, el vestuario mantiene la fe. “Sabor amargo después de haber luchado tanto”, reconocía Guidolin, “pero nos quedan tres finales y tenemos que seguir trabajando”. La primera llegará la próxima jornada en la pista del Instercap Asisa Tarragona SPSP, ya descendido matemáticamente, una oportunidad que el Servigroup está obligado a convertir en victoria si quiere seguir dependiendo de sí mismo en la lucha por la permanencia.
Globalon Insight
El Servigroup Benidorm compite, pero el margen de error se ha reducido al mínimo. Ante Unicaja volvió a demostrar que tiene nivel para discutirle los partidos a cualquiera, pero también que en situaciones límite cada detalle cuenta. El bloqueo, la actitud y el apoyo del Palau son argumentos sólidos, pero la Superliga no perdona las desconexiones. Con nueve puntos en juego, el equipo de Guidolin afronta tres jornadas que no admiten medias tintas: ganar ya no es una opción, es una obligación si quiere seguir en la élite del voleibol nacional.
Fotografías: Servigroup Benidorm
Ficha técnica
Servigroup Playas de Benidorm – Unicaja Costa de Almería 2‑3
Parciales: 25‑18, 21‑25, 20‑25, 25‑22, 11‑15
Jornada 19 – Superliga Masculina
Pabellón: Palau d’Esports l’Illa de Benidorm




