El Horneo BM Alicante dio un paso firme en su camino hacia la permanencia al imponerse por 31‑29 al Dicorpebal Logroño La Rioja en un encuentro de máxima exigencia disputado en el Pabellón Pitiu Rochel. Más allá del marcador, el triunfo refuerza la confianza de un equipo que volvió a mostrar carácter, solidez colectiva y capacidad para competir ante uno de los conjuntos más fuertes del campeonato.

Desde los primeros compases, el conjunto alicantino dejó clara su intención. Intensidad defensiva, ritmo alto y seguridad bajo palos marcaron un inicio en el que apenas se percibía la diferencia clasificatoria entre ambos equipos. El Horneo encontró continuidad en su juego y logró abrir una renta de tres goles al llegar al ecuador del primer periodo, apoyado en una defensa compacta y en las intervenciones decisivas de Roberto Doménech.
La ventaja local pudo ser mayor, pero algunas pérdidas en ataque permitieron al equipo riojano volver a meterse en el partido. Logroño aprovechó esos errores para igualar el marcador y obligar al Horneo a reajustar su planteamiento. La respuesta fue inmediata. Iván Montoya asumió protagonismo ofensivo y, con el apoyo del acierto desde los siete metros de Xabier Barreto, el conjunto alicantino volvió a distanciarse, llegando a disponer de una renta de cinco goles. Antes del descanso, los visitantes lograron reducir diferencias y se llegó a vestuarios con un ajustado 14‑12.
Tras el paso por vestuarios, el Horneo BM Alicante salió decidido a no dejar escapar la oportunidad. El equipo mantuvo la concentración y amplió rápidamente su ventaja hasta el 17‑12, controlando el ritmo del partido y obligando a Logroño a jugar siempre al límite. La defensa volvió a ser determinante y el ataque encontró soluciones ante los intentos visitantes por cerrar espacios.
El partido entró en su fase más delicada en el tramo final. El Dicorpebal Logroño, fiel a su condición de equipo competitivo, supo castigar los pocos errores locales y llegó a situarse a solo un gol cuando restaban siete minutos para el final. La tensión se adueñó del encuentro y cada posesión empezó a tener un peso decisivo.
Fue entonces cuando el Horneo volvió a mostrar su madurez. Lejos de precipitarse, el equipo supo gestionar los momentos clave y encontró en Iván Montoya a su referente ofensivo. El pivote firmó una actuación sobresaliente y apareció en el instante preciso para cerrar el partido con el 31‑29 definitivo, desatando la celebración en el Pitiu Rochel.
La victoria adquiere aún más valor por el contexto. El Dicorpebal Logroño La Rioja llegaba como uno de los equipos más sólidos de la parte alta, y el triunfo del Horneo BM Alicante confirma la fortaleza del conjunto alicantino como local y su capacidad para competir de tú a tú ante cualquier rival. Dos puntos que no solo suman en la clasificación, sino que refuerzan la convicción de un equipo que sigue creciendo y cree firmemente en su objetivo.
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Cuando un equipo gana partidos así, no solo suma puntos: gana identidad. El Horneo BM Alicante volvió a demostrar que su fortaleza pasa por la defensa, la gestión de los momentos críticos y la aparición de líderes cuando más se les necesita. Ese es el camino para mantenerse.
Clasificación:

Ficha técnica
HORNEO BM ALICANTE (31):
David Faílde, Iván Montoya (10), Javier Borragán (6), Borja Méndez (5), José Oliver, Ander Torriko, Fabio Teixeira, Roberto Doménech, Augusto, Laucha Robledo (1), Eduardo Escobedo (4), Julen Urruzola, Xabier Barreto (2), James Parker (4), Vicente Sancho, Darko Dimitrievski.
DICORPEBAL LOGROÑO LA RIOJA (29):
Xoan Ledo, Luis Juárez (1), Pancho Lombardi (6), Álvaro Preciado (2), Oriol Zarzuela (2), Eugen Zaja (2), Aitor García (7), Marcos Cancio, Álvaro Martínez (7), Miguel Martínez, Nemanja Pestic (1), Andrej Pergel (5), David Cadarso (1), Ivan Popovic.
Celebración de la victoria:





