
España estará en los cuartos de final del Europeo de fútbol sala tras cerrar la fase de grupos con una goleada que ya forma parte de la historia del torneo. El combinado de Jesús Velasco superó a Bélgica por 10–3 en Liubliana, firmando su primer partido con diez tantos en una fase final continental y cerrando la primera ronda con pleno de victorias.
El encuentro se inclinó muy pronto del lado español. La presión alta surtió efecto desde los primeros segundos, y a los tres minutos Rivera abrió el marcador tras un robo en zona alta. Antonio, de falta directa, amplió distancias poco después y permitió a España afrontar el duelo con calma. Bélgica reaccionó con una definición de calidad de Gréllo, pero la respuesta española fue inmediata: apenas doce segundos después Raya hacía el 3–1 y, veinte segundos más tarde, un remate suyo desviado por Pablo Ramírez convertía el cuarto.
Bélgica consiguió contener el marcador durante un tramo del primer tiempo, sostenida por las intervenciones del guardameta Vrancken y las acciones individuales de Rahou, su jugador más desequilibrante. España, sin embargo, mantuvo el control del ritmo, de la posesión y del territorio, imponiendo una superioridad que solo podía traducirse en más goles.
La segunda mitad confirmó esa sensación. A los 46 segundos, Pablo Ramírez firmó uno de los goles del torneo con un giro y disparo escuadrado. Más tarde, Cecilio aprovechó un rechace en el área y estrenó su cuenta particular en este Europeo. El partido bajó de revoluciones, pero no por ello España dejó de buscar portería. Entre el minuto 27 y el 35 llegaron los tantos consecutivos de Adolfo, Mellado, Cecilio de nuevo y Raya, que elevaron la ventaja hasta un contundente 10–1.
Ya en la recta final, Bachar y Rahou maquillaron el marcador para Bélgica, evitando que España firmase la que habría sido la mayor goleada de toda la historia del Europeo. Aun así, el resultado mantiene todo su valor simbólico: la selección llega a cuartos con tres victorias, confianza reforzada y un nivel ofensivo que invita al optimismo.
FICHA TÈCNICA
ESPAÑA
Dídac, Rivera, Mellado, Cortés y Adolfo.
Suplentes: Cecilio, Ricardo, Antonio, Raya, Pablo Ramirez, Rivillos, Gordillo, Novoa y Chemi (p.s.).
BELGICA
Vrancken, Gréllo, Ghislandi, Cordier y Rahou.
Suplents: Dochez, Dillien, Bachar, Vaelen, Aabbou, Buyl, Vanderheyden, Qoli y Meyers (p.s.).
Goles:
1-0 3′ Rivera.
2-0 6′ Antonio.
2-1 8′ Gréllo.
3-1 8′ Raya.
4-1 8′ Pablo Ramirez.
5-1 21′ Pablo Ramirez.
6-1 24′ Cecilio.
7-1 27′ Adolfo.
8-1 27′ Mellado.
9-1 35′ Cecilio.
10-1 35′ Raya.
10-2 36′ Bachar.
10-3 40′ Rahou.
Árbitras: Mariia Myslovska y Denya Kutsyi (Ucrania)
Competición: Europeo – Fase de grupos, jornada 3
Lugar: Tivoli Arena (Liubliana, Eslovenia)
Globalon Insight
España cerró la fase de grupos enviando un mensaje claro: está preparada para competir por el título. Más allá de la cifra histórica —diez goles en un Europeo por primera vez— lo que destaca es la madurez del equipo. La presión coordinada, la lectura de los tiempos, la circulación de balón y la profundidad ofensiva hablan de un combinado que no solo juega bien, sino que entiende cuándo acelerar, cuándo desgastar y cuándo golpear.
Bélgica intentó resistir con valentía, pero se encontró con una selección que se mueve con naturalidad entre la paciencia y la verticalidad, un equilibrio difícil de lograr a este nivel. El repertorio de España —goles elaborados, acciones a balón parado, finalizaciones rápidas y recursos individuales— confirma que el grupo funciona en todos sus engranajes.
Llegar a cuartos con estas sensaciones no garantiza nada, pero sí construye una base emocional y competitiva que importa tanto como los goles. Ahora empiezan los partidos que deciden un campeonato, y España llega a ellos con fútbol, confianza y una identidad reconocible. Un equipo que sabe lo que quiere y que ha demostrado que, cuando acelera, muy pocos pueden seguirle el ritmo.




