
El Nuevo Pepico Amat recibió la visita del Teruel en una tarde marcada por la lluvia, el frío y un ambiente que tardó unos minutos en caldearse, pero que terminó completamente entregado a un Eldense que jugó con convicción, paciencia y un ritmo que su rival nunca logró igualar. El encuentro, correspondiente a la jornada 21, se presentó como una prueba de firmeza para ambos equipos: los locales buscaban reafirmar su candidatura a pelear en la parte alta y los aragoneses necesitaban puntuar para no descolgarse en la lucha por el play-off.
El partido empezó con el guion habitual de un Eldense que quiere y propone mientras el adversario mide riesgos y se blinda atrás. Claudio Barragán introdujo un único cambio en el once, dando entrada a Hamza Bellari, una decisión que con el paso de los minutos se revelaría decisiva. El conjunto azulgrana tuvo el balón, llevó el peso y buscó profundidad desde el inicio, aunque sin encontrar caminos limpios hacia el área visitante. El Teruel, ordenado y áspero en el choque, aceptó replegarse y frenar cada ataque con intensidad, incluso deteniendo el ritmo cuando le convenía.
Aun así, las mejores aproximaciones fueron del Eldense. Guille Macho dispuso de dos remates peligrosos y Hamza se mostró activo, aunque sin acierto final. El duelo avanzó entre interrupciones, incluidas las derivadas de un problema en la grada que detuvo el encuentro un par de minutos. El descanso llegó con un empate sin goles que no reflejaba por completo la sensación de dominio territorial del equipo local, aunque sí la falta de profundidad en los metros finales.
Tras la reanudación, el partido tomó la forma que venía anunciando desde el primer acto. El Eldense apretó con más decisión, ganó metros con insistencia y encontró espacios gracias al desgaste previo. Quintana rozó el gol en una acción desafortunada y poco después, en el minuto 55, llegó el momento que rompió la tarde. Una acción individual magnífica de Fidel abrió una autopista que Hamza convirtió en oro: regateó al guardameta, definió con serenidad y levantó al estadio con un gol que hacía justicia al plan azulgrana.
El Teruel, aturdido y sin reacción clara, siguió recurriendo a faltas y acciones que cortaban el ritmo, pero el partido ya había cambiado definitivamente. Los locales, con confianza renovada, siguieron generando peligro. Borja Calvo tuvo el segundo en sus botas recién ingresado al campo, aunque su disparo se fue cruzado. Fue la primera advertencia de una fase en la que el Eldense, dueño de todas las sensaciones, sabía que tenía el partido donde quería.
El cuadro turolense apenas registró su primer disparo a puerta a falta de quince minutos, demasiado tarde para aspirar a un desenlace distinto. Y cuando el duelo entraba en esa franja donde las dudas pueden aparecer, el Eldense cerró el partido con una acción que resume su crecimiento competitivo. Jesús Clemente robó, condujo, soltó el balón con decisión y, tras una definición frustrada de Calvo, apareció Róber Ibáñez para aprovechar el rechace y firmar el 2–0 que enterró cualquier fantasma. Su primer gol como azulgrana llegó en el momento ideal.
El pitido final confirmó la cuarta victoria consecutiva en casa, el cuarto encuentro seguido sin recibir gol en el Pepico Amat y una trayectoria reciente de dieciséis puntos sobre dieciocho posibles. Números que no solo invitan a soñar, sino que acreditan la solidez del proyecto. El Eldense está de dulce, en forma y con un fútbol que sostiene resultados y aspiraciones. El próximo paso será en Algeciras para seguir ampliando camino en su perseguidora carrera hacia el ascenso.
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El triunfo del Eldense no es solo estadístico, sino emocional. El equipo transmite orden, madurez y un plan que se ejecuta con continuidad, incluso cuando el rival endurece el partido. La figura de Hamza crece jornada a jornada, Fidel marca diferencias desde la lectura del juego y la defensa azulgrana vive uno de sus mejores momentos del curso. Para el Teruel, la lectura es más áspera: su capacidad de resistencia ya no basta ante equipos que sostienen un ritmo alto y una propuesta clara. Si quieren mantenerse en la pelea por el play-off, deberán mejorar su producción ofensiva fuera de casa. El Eldense, mientras tanto, sigue sumando razones para creer.
Ficha técnica

C.D. Eldense (2): Ramón Vila; Clemente, Smand, Serra, David Ruiz; Manu Molina, Guille Macho (Bustillo 85’); Bellari (Róber Ibáñez 79’), Quintana (Borja Calvo 68’), Fidel; Dioni (Boston 85’).
C.D. Teruel (0): Rubén Ramos; Andrés Rodríguez, Mensargues, Van Rijn, Relucio (Hugo Redón 80’); Manel Royo; De Palmas (Lolo Pla 57’), Albisua, Blesa (Fonda 57’), Gregorio Medina (Álvaro 46’); Sergio Moreno (Traoré 71’).
Goles: 1–0 (Hamza Bellari, 54’), 2–0 (Róber Ibáñez, 83’).
Árbitro: Pablo Morales (Comité andaluz). Amonestó a Clemente y Dioni por el Eldense y a Andrés, Haritz y Fonda por el Teruel.
Incidencias: Partido de la jornada 21 de Primera Federación disputado en el Estadio Nuevo Pepico Amat ante 2.924 espectadores.
Fotografías: CD Eldense y CD Teruel




