
El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) vuelve a activar una de sus iniciativas con mayor recorrido social: “MACA Play Ink. Jóvenes que expresan”, un programa formativo que utiliza el arte contemporáneo como herramienta de aprendizaje, expresión y vínculo comunitario. La propuesta, que alcanza su cuarta edición, se desarrolla en colaboración con el Departamento de Acción Comunitaria de la Concejalía de Bienestar Social y se dirige a adolescentes en situación o riesgo de vulnerabilidad social.
El proyecto está coordinado por el colectivo Daguten y se desarrolla principalmente en el propio museo, consolidándose con el paso de los años como un programa estable de mediación cultural y educación artística en la ciudad. En esta edición participarán hasta 15 jóvenes de entre 14 y 18 años, procedentes mayoritariamente del Centro Social Comunitario Gastón Castelló, situado en la Zona Norte de Alicante, aunque el programa mantiene abierta la posibilidad de incorporar participantes derivados de otros centros sociales y educativos del municipio.
Desde el ámbito institucional, la iniciativa se enmarca en la línea de trabajo que busca ampliar el papel del museo más allá de su función expositiva. La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha señalado que este tipo de programas refuerzan la dimensión social del MACA y contribuyen a convertirlo en un espacio activo de aprendizaje y convivencia. En la misma línea, la concejala de Bienestar Social, Begoña León, ha destacado el valor del arte y la cultura como vías de inclusión, especialmente en edades clave para el desarrollo personal y relacional.
A lo largo de un año completo, Play Ink propone un recorrido formativo adaptado a los intereses, ritmos y necesidades del grupo, inspirado en prácticas del arte contemporáneo. Las sesiones trabajan disciplinas como el dibujo, la pintura, la escultura, la ilustración, el diseño gráfico y la autoedición, que se convierten en lenguajes para explorar cuestiones vinculadas a la identidad, las emociones, el entorno y la experiencia personal, siempre desde una perspectiva colectiva.
El programa no se limita al aprendizaje técnico. Uno de sus ejes es el desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y creativas, fomentando la participación activa de los jóvenes en un entorno cultural que, en muchos casos, les resulta ajeno. El museo se plantea así como un espacio accesible y cercano, capaz de generar vínculos y ofrecer referentes culturales distintos a los habituales.
El trabajo realizado durante el año tendrá su punto culminante en la participación directa de los jóvenes en “La Liada Gráfica”, el festival de autoedición y gráfica contemporánea que se celebra en el Centro Cultural Las Cigarreras. En este contexto abierto al público y al sector creativo, los participantes dispondrán de un espacio propio de exposición y venta, presentarán sus proyectos, dialogarán con otros creadores y conocerán de primera mano el funcionamiento de un evento cultural de carácter profesional.
De este modo, Play Ink conecta el proceso formativo con un escenario real de difusión cultural, reforzando la autoestima de los participantes y su relación con la ciudad. El proyecto reivindica el arte como herramienta educativa y social, capaz de generar oportunidades, fortalecer la participación juvenil y contribuir a la construcción de una ciudadanía cultural más diversa y crítica.




