Baloncesto

::Baloncesto – Valencia Basket 70–76 Unicaja: energía malagueña, racha rota y un Roig Arena que creyó hasta el último aliento

El Roig Arena vio pelear al Valencia, pero las manos de Unicaja y el desacierto taronja dictaron sentencia

 

La Liga Endesa castiga los partidos de calendario comprimido, y el Roig Arena lo comprobó en primera persona. Valencia Basket perdió su condición de invicto como local al caer por 70–76 frente a un Unicaja más fresco, más vertical y más acertado en los momentos decisivos. Fue una derrota de las que dejan sabor amargo no por falta de esfuerzo, sino por esa sensación tan reconocible: lo intentas todo, defiendes bien, luchas cada balón… pero el aro se encoge.

Durante dos cuartos y medio, el equipo de Pedro Martínez mandó en el marcador con autoridad. Rebote ofensivo, ritmo y un inicio eléctrico permitieron construir ventajas de hasta diez puntos. Pero a partir de ahí, el partido cambió de dueño: Unicaja subió una marcha, Valencia no encontró el acierto exterior que suele darle aire, y un parcial demoledor de 1–15 en el tercer cuarto puso el partido boca abajo. El último acto fue un ejercicio de resistencia emocional que llegó tarde.

PRIMER CUARTO: Valencia entra fuerte, energía, rebote y público

El quinteto inicial, Montero, Badio, Taylor, Pradilla y Reuvers, salió con dinámica de avalancha.
Un mate de Reuvers abrió el marcador, Thompson clavó un triple, Pradilla puntúa con un 2+1… y el Roig Arena sonaba a gran noche. Unicaja respondía con pinceladas de Tyson Pérez y Costello, pero el Valencia encontraba siempre la manera de castigar las segundas opciones.

El duelo se convirtió en intercambio de golpes:

  • Brancou Badio sumaba desde la esquina,
  • Key imponía físico,
  • Webb se sumaba a la fiesta anotadora.

Al final del primer acto, 25–21, con el Roig Arena vibrando y Valencia transmitiendo control.

SEGUNDO CUARTO: defensa taronja sí; puntería taronja, no

El inicio del segundo tramo trajo un problema creciente: el ataque valenciano se atascó durante cinco minutos. Unicaja apretó líneas, bloqueó circulación y convirtió pérdidas en puntos fáciles. El parcial visitante redujo la ventaja y el 29–28 al ecuador del cuarto ya anunciaba un cambio de guion.

Valencia encontró aire gracias a un triple de Thompson, otro de Key, y una bandeja valiente de Brancou.

Pero Unicaja cerró mejor: Tillie y Pérez castigaron, y el descanso llegó con un 39–36 que sabía a poco para lo visto en la primera parte.

TERCER CUARTO: el parcial que decide un partido

La reanudación fue un choque de asperezas: defensas duras, ataques imprecisos. Valencia anotó a través de Taylor, Reuvers y Thompson, mientras Unicaja encontró en Balcerowski un filón interior, a base de ganchos, segundas opciones y tiros adicionales.

Aun así, Valencia llegó al 26’ con ventaja (48–46), pero ahí llegó el giro:

  • Triple de Audige,
  • Triple de Perry,
  • Canastas interiores del polaco,
  • Y un cortocircuito ofensivo taronja.

En tres minutos, el marcador dio la vuelta: de mandar Valencia a 50–57.
El cuarto se cerró 51–57, pero la inercia era de Unicaja.

ÚLTIMO CUARTO: Unicaja huele sangre y Valencia ya no puede más

Dos canastas rápidas de Unicaja estiraron la brecha a +10 sin que hubiese pasado ni un minuto.
Valencia lo intentó todo:

  • Pradilla sostuvo al equipo en la pintura,
  • Reuvers firmó un mate de orgullo,
  • Brancou sumó un 2+1 para encender la grada…

Pero cada vez que Valencia amagaba con levantarse, Unicaja cerraba la puerta:

  • Djedovic clavó un triple que valió casi por un candado (+12),
  • Tillie anotó un gancho que dolió,
  • Y Audige, desde el triple, decidió la noche con firmeza.

El 70–76 final dejó a Valencia con la frustración de haber defendido bien… pero anotado poco.

LAS PALABRAS DE PEDRO MARTÍNEZ

La sinceridad fue el titular:

“No creo que el problema sea el cansancio, el problema es que hemos jugado contra un gran equipo.”

“En el segundo cuarto hemos tenido grandes problemas y pérdidas… esto ha sido un gran problema para nuestra confianza.”

“Debemos buscar respuestas. Los jugadores lo intentan cada día. Hay que asumirlo y prepararse para el siguiente.”

Un discurso honesto y realista: este Valencia trabaja, compite y se mata en defensa… pero necesita acierto y continuidad para sostener partidos de alto nivel durante 40 minutos.

LECTURA: esfuerzo no basta cuando los porcentajes te traicionan

Este partido deja una conclusión clara:
Valencia Basket compite incluso cuando no le entra nada. Pero para ganar a equipos como Unicaja, necesitas más que intención, defensa y corazón: necesitas meter tiros.

El Unicaja fue más vertical, más físico cuando tocaba,  más acertado en rachas clave, más paciente cuando Valencia intentó remontar. Y sobre todo: supo castigar cada pérdida valenciana, especialmente en el segundo cuarto, y rematar con temple en el último.

El Valencia por su parte, en cambio, defendió con alma, protegió su aro, encontró algunas rachas… pero se quedó corto.

El Roig Arena no perdió la fe en ningún momento. El equipo tampoco.
Esta derrota duele porque se luchó, pero también enseña. Y en temporadas largas, ese tipo de derrotas hacen más fuertes a los que saben escucharlas.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba