En el Quijote Arena se vivió una tarde que parecía sacada de las páginas del ingenioso hidalgo. El Horneo EÓN Alicante llegó con la ilusión de plantar cara, pero acabó viendo cómo los molinos manchegos se convertían en gigantes imparables. El marcador final, 33–23, no deja lugar a dudas: Caserío Ciudad Real fue dueño y señor del partido.
Un inicio prometedor que se desvaneció
El choque arrancó con buen pie para los visitantes. Alicante salió con actitud ofensiva, encontrando el gol en sus primeras llegadas y apoyándose en paradas clave bajo palos. Durante los primeros compases, el intercambio fue constante: 2–2, luego 5–5 en el minuto 10 y un nuevo empate a 7–7 en el 15. El equipo alicantino mostraba carácter, defendía con intensidad y encontraba lanzamientos exteriores que mantenían viva la esperanza.
Pero la igualdad tenía fecha de caducidad. Caserío aprovechó errores en circulación y pérdidas para correr y castigar al contraataque. Con un parcial demoledor, los locales abrieron la primera brecha: 10–8, luego 12–9. El primer tiempo se cerró con un 16–11 que dejaba claro que el partido se inclinaba hacia el lado manchego.
Segunda parte: querer y no poder
Tras el descanso, Alicante salió con determinación, elevando la intensidad defensiva y buscando fluidez en ataque. Hubo momentos de esperanza: transiciones frenadas, ataques bien elaborados… pero la falta de acierto en los instantes clave fue letal. Cada pérdida se convirtió en oro para Caserío, que castigó sin piedad y amplió la ventaja.
El equipo alicantino no bajó los brazos. Hubo fases de buen balonmano, defensas que obligaron a ataques largos y algún contraataque que dio oxígeno. Pero cada intento de reacción chocaba contra la solidez local: eficacia desde los seis metros, contundencia en el uno contra uno y una portería que respondió cuando más se necesitaba.
El resultado final, 33–23, refleja la superioridad manchega y deja a Alicante con la tarea de transformar esfuerzo en puntos en los próximos compromisos.
Ficha técnica
CASERÍO CIUDAD REAL (33): Santiago Giovagnola, Sergi Mach (9), Juan Lumbreras (1), Alonso Moreno (1), Víctor Morales, Daniel Palomeque (1), Adrián Trancón, Ángel Pérez, Sergio López (5), Sergio Sánchez, Omar Sherif (4), Sergio Casares (1), José Andrés Torres (6).
HORNEO EÓN ALICANTE (23): Flavio Wick, Iván Montoya (4), Javier Borragán, Borja Méndez (1), Pepe Oliver, Ander Torriko (9), Fabio Teixeir, Roberto Domench, Augusto Moreno, Lautaro Robledo, Eduardo Escobedo (3), Xabier Barreto (2), James Parker (1), Javi Rodríguez, Aaron Gutiérrez (3), Darko Dimitrievski.
Próximo reto
El Horneo EÓN Alicante buscará redención el viernes 5 de diciembre en el Pabellón Pitiu Rochel (20:30 h) ante Cajasol Ángel Ximénez Puente Genil, en la duodécima jornada de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL. Una cita para demostrar que el trabajo puede convertirse en puntos.


