
Las españolas firmaron una actuación de gran nivel que les permitió subir al tercer escalón del podio con una puntuación total de 289,3125. El resultado refleja la enorme igualdad existente entre las mejores parejas del campeonato, ya que el dúo nacional se quedó a escasas décimas de las representantes chinas, que obtuvieron la medalla de plata con 289,7367 puntos.
El oro fue para la pareja rusa formada por Chekhanova y Sidorina, que lideró la clasificación con una valoración de 300,1509 y confirmó su condición de referencia mundial en la categoría.
El bronce adquiere además un significado especial para Daniela Suárez, que enlaza dos jornadas consecutivas subiéndose al podio en la capital húngara. La deportista española ya había logrado un valioso tercer puesto en la prueba de Solo, demostrando una extraordinaria regularidad y consolidándose como una de las figuras destacadas del campeonato.
La jornada también dejó motivos para la ilusión de cara a las próximas finales. Durante la sesión matinal, Naia Álvarez participó en la ronda preliminar del Solo Libre y ofreció una actuación de altísimo nivel. Su puntuación de 257,7027 le permitió asegurar su presencia en la final con la segunda mejor nota entre todas las competidoras.
Únicamente la rusa Shtatnova consiguió superar el registro de la española en esta fase preliminar, gracias a una valoración de 277,9988 puntos. El resultado sitúa a Naia entre las principales aspirantes a las medallas en la final y abre la puerta a que España continúe ampliando un medallero que ya está siendo uno de los más destacados del campeonato.
Con cuatro metales en los primeros días de competición, la delegación española está confirmando el excelente momento de la natación artística nacional y el gran trabajo realizado en las categorías de formación. Budapest se está convirtiendo en el escenario donde una nueva generación de talentos muestra que el futuro del deporte español sigue siendo tremendamente prometedor.
Globalon Insight
La natación artística española vuelve a demostrar la profundidad de su cantera. Más allá de las medallas, el dato más relevante es la capacidad de las jóvenes internacionales para mantenerse de forma constante en la lucha por los podios de las principales competiciones mundiales. El doble éxito de Daniela Suárez y la clasificación de Naia Álvarez para otra final refuerzan la sensación de que España dispone de una generación preparada para mantener al país entre las grandes potencias internacionales de la disciplina durante los próximos años.



