
El CBMP Rayito Salinero volvió a demostrar su crecimiento en el circuito nacional de balonmano playa con una participación muy completa en el Arena 1000 disputado en Orihuela Costa. Jugando prácticamente en casa, el conjunto salinero aprovechó el entorno para competir con ambición y dejar sensaciones muy positivas en todas sus categorías, desde base hasta sénior.
El torneo arrancó con especial simbolismo para el infantil femenino, que afrontaba su primer Arena 1000. Lejos de acusar la presión del debut, el equipo respondió con carácter y ganó confianza a medida que avanzaban los partidos. El cierre con victoria en shoot-out ante Ciudad Real dejó un sabor especialmente positivo, reflejo de un grupo que empieza a construir su identidad competitiva.
También destacó el recorrido del infantil masculino, que completó una fase de grupos muy sólida para avanzar como primero. Su paso hasta los cuartos de final confirmó el buen nivel mostrado durante toda la competición, aunque el cruce ante URCI puso fin a su trayectoria en un duelo exigente.
Uno de los grandes focos del fin de semana estuvo en el cadete femenino, que firmó una fase inicial impecable sin ceder sets. Ese dominio permitió al equipo alcanzar los cuartos de final con autoridad, donde el desenlace en shoot-out frente a Getasur no empañó un torneo brillante. Además, el premio añadido de la clasificación para la fase final del CDE en Laredo supone un paso adelante importante para el proyecto.
En categoría juvenil femenina llegó la alegría más destacada en forma de subcampeonato. El equipo alcanzó la final invicto, mostrando una evolución evidente tanto en el apartado ofensivo como en la consistencia defensiva. El título se escapó en los shoot-outs, pero la imagen ofrecida consolida al grupo como uno de los más prometedores en su categoría.
El juvenil masculino, por su parte, mantuvo la línea competitiva del club con una buena fase de grupos y un cruce de octavos muy igualado frente a Arahal BMP Sevilla. El desenlace desde los shoot-outs dejó al equipo fuera, aunque con la sensación de haber competido al máximo nivel.
En sénior femenino, el equipo logró una meritoria segunda posición en su grupo que le permitió acceder directamente a los octavos de final. Allí, en un partido muy equilibrado, volvió a aparecer la lotería de los shoot-outs para decidir la eliminación en un torneo donde las jugadoras dejaron argumentos para aspirar a más.
El sénior masculino completó igualmente un torneo sólido. Tras superar la fase de grupos y avanzar en la primera eliminatoria con una victoria clara ante Sanse, el equipo se despidió en octavos de final en una nueva tanda de shoot-outs, confirmando el alto grado de igualdad de la competición.
El paso del Rayito Salinero por Orihuela Costa deja una conclusión clara: el club compite en todas las categorías con personalidad y sigue acumulando experiencia en escenarios de máximo nivel. La progresión es evidente y el proyecto continúa ganando consistencia en cada cita del circuito nacional.
Globalon Insight
El Arena 1000 de Orihuela Costa confirma que el Rayito Salinero está construyendo algo más que resultados puntuales: está consolidando una estructura competitiva equilibrada en todas sus categorías. La repetición de desenlaces en shoot-out refleja tanto la igualdad del circuito como la necesidad de dar un paso más en la gestión de momentos decisivos.
La clasificación del cadete femenino para la fase final del CDE y el subcampeonato juvenil femenino son indicadores claros del potencial del club en la base. Si esa progresión se mantiene, el Rayito no solo será competitivo en categorías formativas, sino que podrá trasladar ese crecimiento al bloque sénior en las próximas temporadas. El reto ahora pasa por transformar las buenas sensaciones en títulos y consolidarse como referencia dentro del balonmano playa nacional.




