La noche más simbólica de las Hogueras de Alicante tendrá este año un acento diferente. La histórica palmera que marca el inicio de la ‘nit de la cremà’ será disparada por primera vez por una pirotecnia ajena a la Comunitat Valenciana. La encargada será Pibierzo, empresa leonesa asentada en Villaverde de la Abadía, en El Bierzo, que afronta uno de los retos más emblemáticos del calendario festivo alicantino.
El lanzamiento, previsto desde lo alto del castillo de Santa Bárbara, volverá a ser el instante que detenga la ciudad durante unos segundos antes de dar paso al fuego que consumirá los monumentos repartidos por todos los barrios. En esta edición, la palmera estará compuesta por 1.600 cohetes voladores y cerca de 98 kilos de material pirotécnico, generando durante aproximadamente 18 segundos una apertura luminosa en tonos blancos —lentejuela, perla o titanio— que marcará el paso exacto de la medianoche del 24 al 25 de junio.
Más allá del dato técnico, el verdadero valor de esta edición reside en el cambio de paradigma que supone la elección de Pibierzo. Alicante abre así una de sus tradiciones más arraigadas a una empresa procedente de otro territorio, rompiendo una tendencia histórica y demostrando la proyección nacional que ha alcanzado la fiesta. La apuesta no es casual: la compañía berciana cuenta con una sólida trayectoria y una especialización reconocida en el disparo de voladores, precisamente el elemento clave que define la palmera.
El equipo liderado por Pedro Alonso ya tuvo un primer contacto con el público alicantino el pasado 22 de junio en la plaza de los Luceros, donde ofreció una mascletà que sirvió como carta de presentación. En ese estreno, el sello del norte se dejó notar especialmente en los inicios y finales del disparo, aunque respetando la estructura clásica valenciana en el desarrollo central, una decisión que buscaba conectar con la tradición local sin renunciar a su identidad.
Esa dualidad entre respeto e innovación será también el hilo conductor de la palmera. Desde Pibierzo insisten en que su objetivo es mantener la esencia de uno de los momentos más esperados de las Hogueras, aportando al mismo tiempo su experiencia en un tipo de fuego muy vinculado a su cultura. La firma llega además con un respaldo importante en el circuito pirotécnico nacional, con premios en concursos de referencia como el de la Magdalena de Castellón y participaciones destacadas en Fallas.
El reto no ha sido únicamente artístico. La logística ha supuesto una operación compleja, con el traslado de material a más de 800 kilómetros de distancia y la necesaria coordinación con autoridades como la Delegación del Gobierno o la Guardia Civil. En este proceso, la colaboración con profesionales locales ha sido clave, evidenciando la conexión entre territorios en torno a una tradición compartida.
La ciudad, mientras tanto, se prepara para vivir una nueva cremà con la expectación de comprobar cómo se desarrolla una palmera que ya forma parte de la historia antes incluso de su disparo. Alicante mantiene intacto su ritual, pero lo hace con una mirada más abierta, incorporando nuevas perspectivas sin perder la identidad que convierte este momento en uno de los más reconocibles del calendario festivo.
Globalon Insight
La elección de Pibierzo marca un punto de inflexión en las Hogueras. No es solo una cuestión de procedencia, sino una señal clara de apertura en una fiesta profundamente identitaria. El equilibrio entre tradición y renovación se convierte en el gran desafío: mantener la emoción intacta mientras se introducen nuevos matices. Si el resultado responde a las expectativas, Alicante habrá demostrado que su patrimonio festivo no solo se conserva, sino que evoluciona sin perder su esencia.
Ficha:
Evento: Palmera de la ‘Nit de la Cremà’ – Hogueras de San Juan
Fecha: Noche del 24 al 25 de junio de 2026
Lugar: Castillo de Santa Bárbara (Monte Benacantil, Alicante)
Pirotecnia: Pibierzo (Villaverde de la Abadía, León)
Lanzamiento: 1.600 cohetes voladores
Material pirotécnico: 98 kilogramos
Duración: Aproximadamente 18 segundos
Colores: Tonos blancos (lentejuela, perla, titanio)
Función: Señalar el inicio oficial de la cremà de los monumentos
Contexto: Primera pirotecnia fuera de la Comunitat Valenciana en disparar la palmera




