
El HLA Alicante tuvo en Oviedo un partido que parecía encaminado durante muchos minutos… y que terminó escapándose por el mismo sitio por el que se le han ido demasiadas tardes esta temporada: un bajón pronunciado en un tramo concreto que el rival convierte en herida. Los alicantinos salieron con personalidad, llevaron la iniciativa en el primer cuarto y conservaron la delantera al descanso (31-38), pero el tercer periodo volteó el guion y el Alimerka Oviedo acabó imponiéndose por 76-74 en un cierre de máxima tensión decidido en la última acción.
El arranque del Lucentum fue de los que marcan territorio. Alicante leyó pronto dónde podía hacer daño, atacó con acierto desde el perímetro y encontró continuidad con Bone y Larsen asumiendo protagonismo. El 18-25 del primer cuarto retrató un inicio serio, con buenas decisiones y ritmo controlado, justo el tipo de puesta en escena que el equipo necesita para no vivir al filo.
En el segundo cuarto, el HLA Alicante llegó a estirar su ventaja hasta el doble dígito y manejó el partido con una sensación de superioridad que parecía estable. Mendikote, Jordà y la rotación visitante sostuvieron el plan, y el equipo supo llegar al intermedio con siete de renta (31-38), una diferencia valiosa en una liga en la que cada detalle pesa como una tonelada.
Pero el tercer cuarto cambió el partido. No fue tanto una desconexión puntual como una sucesión de pequeñas grietas: pérdidas, tiros peor seleccionados y menos solidez atrás. En ese contexto apareció el factor que lo explica casi todo: Marques Townes. El exterior local acabó con 27 puntos, forzó ventajas una tras otra y empujó a su equipo a creer en la remontada. El Oviedo, además, encontró el acierto exterior que no había tenido antes, y el encuentro giró hasta el 57-55 con el que se entró al último periodo.
El desenlace fue una prueba de carácter para el HLA, que pese al golpe volvió a agarrarse al partido. Oviedo llegó a mandar con ventaja cómoda en el último cuarto, pero Alicante resistió con orgullo y logró regresar a una situación de igualdad total: el último minuto comenzó con 74-74 y todo se decidió en una posesión final. Townes convirtió desde la línea y el Lucentum no acertó en la última jugada, cerrando una derrota que deja una sensación amarga por cómo se había construido la primera mitad.
Más allá del resultado, el encuentro vuelve a subrayar una idea que rodea al equipo: la irregularidad. Alicante volvió a mostrar que puede jugar tramos de gran nivel, pero también que aún le cuesta sostenerlos durante cuarenta minutos ante un rival que sube la exigencia. En Oviedo se vio: el partido estuvo controlado, se desordenó en el peor momento y, cuando tocó remar, el margen ya era mínimo.
En lo colectivo, el HLA Alicante se quedó con aportaciones claras de Bone (12), Larsen (16), Mendikote (10), Jordà (9) y Torres (10), pero echó en falta que ese rendimiento se tradujera en continuidad en el tramo decisivo. En un cierre tan apretado, cualquier ataque precipitado, cualquier rebote que se escapa o cualquier defensa a destiempo se convierte en sentencia.
El calendario no da respiro. La competición oficial sitúa al HLA Alicante en plena pelea por posiciones de privilegio, y la próxima jornada aparece marcada en rojo en el Pedro Ferrándiz: el viernes 11 de abril (19:00), los alicantinos reciben al Inveready Gipuzkoa, un duelo directo que llega con la clasificación apretadísima.
Globalon Insight
El HLA Alicante sigue enviando señales contradictorias: tiene talento y tramos de baloncesto reconocible, pero aún no logra convertirlo en una línea continua de 40 minutos. En una Primera FEB tan igualada, esa falta de estabilidad no solo cuesta partidos; también condiciona la confianza y la clasificación cuando cada victoria vale doble. El duelo ante Gipuzkoa en el Pedro Ferrándiz llega como una oportunidad perfecta para cambiar el relato: no se trata de “jugar bien ratos”, sino de sostener el plan cuando el partido se pone feo.
Ficha técnica
Alimerka Oviedo (76): Townes (27), Faure (9), Parham (17), Duscak (2), Copes (0), Shelist (1), Hermanson (3), Nwaokorie (1), Cosialls (4), Arias (5) y Lobaco (7).
HLA Alicante (74): Bone (12), Joseph (3), Mendikote (10), Hollanders (3), Mwema (2), Polanco (0), Coulibaly (3), Larsen (16), Tamba (0), Jordà (9), Geu (6) y Torres (10).
Marcador por cuartos: 18-25, 31-38, 57-55 y 76-74.
Árbitros: Francisco José Zafra, Antonio Manuel Zamora y Alejandro Benavente.
Incidencias: Encuentro de la jornada 28 de Primera FEB disputado en el Palacio de los Deportes de Oviedo ante 4.500 espectadores.




