
Las Guerreras Juveniles firmaron un empate 21‑21 ante Eslovaquia en el primero de los dos encuentros amistosos programados en el Polideportivo Municipal Antonio Sánchez de la Calle, en Béjar, un escenario que volvió a acoger balonmano internacional de primer nivel. El gol eslovaco en el último segundo privó a España de una victoria muy trabajada, pero no empañó una actuación de carácter y crecimiento colectivo.
Tal y como se esperaba, el partido se desarrolló bajo un guion de máxima igualdad. Ambos equipos apostaron por defensas intensas y por la solidez bajo palos, lo que dio lugar a un encuentro cerrado, de ritmo contenido y con pocos errores no forzados. España supo competir de tú a tú ante la vigente campeona de Europa, confirmando que este doble amistoso es un test de máximo nivel dentro de su preparación mundialista.
El inicio fue prometedor para las pupilas de Cristina Cabeza, que entraron al partido con energía y claridad de ideas. El dominio inicial permitió a España tomar ventaja, aunque las exclusiones penalizaron a las locales y ofrecieron oxígeno a Eslovaquia, que se mantuvo con vida gracias a su efectividad en los momentos de superioridad. Aun así, en igualdad numérica, las Guerreras volvieron a mostrar su mejor versión y llegaron a abrir una renta de cuatro goles, situándose 9‑5 en el ecuador de la primera mitad.
El tiempo muerto del seleccionador eslovaco cambió la dinámica del tramo final del primer acto. Las visitantes ajustaron su defensa y redujeron diferencias hasta igualar el marcador a diez tantos a falta de ocho minutos para el descanso. España supo gestionar ese momento y cerró la primera parte con una ligera ventaja de 12‑11, reflejo de un duelo equilibrado y exigente.
La segunda mitad mantuvo el mismo tono. Ninguno de los dos equipos consiguió romper el partido y cada gol fue respondido casi de inmediato. Las defensas y las porterías siguieron imponiéndose a los ataques, en un intercambio constante de golpes que mantuvo el marcador ajustado hasta el final. España defendió con orden y compromiso cada posesión en los instantes decisivos, pero un gol de Eslovaquia en el último segundo selló el 21‑21 definitivo, dejando al público con la sensación de haber presenciado un partido de alto nivel.
El empate emplaza ahora a ambas selecciones a un segundo asalto, que se disputará este sábado 7 de marzo, de nuevo en Béjar. Un partido que se afronta con ganas de revancha y que permitirá a España seguir afinando detalles en una concentración clave dentro del calendario oficial de preparación para el Campeonato del Mundo, previsto del 29 de julio al 9 de agosto.
La estancia de las Guerreras Juveniles en Béjar forma parte de una concentración más amplia, enmarcada dentro del trabajo previo a la cita mundialista, y confirma la apuesta de la Real Federación Española de Balonmano por escenarios que permiten combinar preparación deportiva y cercanía con la afición.
Globalon Insight
Empatar ante la campeona de Europa, y hacerlo desde la competitividad y el orden, es un síntoma de crecimiento. Más allá del marcador, las Guerreras Juveniles demostraron en Béjar que el proceso avanza en la dirección correcta. El aprendizaje que dejan partidos así es, muchas veces, el verdadero triunfo.




