
El Palau d’Esports l’Illa vivió uno de esos duelos que dejan sensaciones contradictorias: orgullo por el nivel mostrado y frustración por la oportunidad perdida. El Servigroup Playas de Benidorm tuvo el partido en sus manos ante el CV Paterna Liceo, dominó fases completas del encuentro y llegó a rozar un triunfo que hubiera significado un salto importante en la clasificación. Pero una desconexión inesperada en el cuarto set cambió el guion y permitió a Paterna forzar un tie-break que acabó inclinando el duelo de su lado por 2-3.
El encuentro comenzó con un aviso serio del conjunto visitante, que salió con ritmo, agresividad y una propuesta ofensiva que exigió el máximo desde el primer punto. Benidorm tardó unos rallies en asentarse, pero la reacción fue contundente: el equipo ajustó el saque, elevó líneas en defensa y encontró en Marta Ruano a una pieza decisiva desde el servicio. Su racha fue determinante para dar la vuelta al primer set y cerrarlo con autoridad por 25-21, transmitiendo la sensación de que el partido empezaba a alinearse con las locales.
Paterna, sin embargo, no tardó en demostrar por qué es uno de los equipos más incómodos del grupo. El segundo parcial fue un monólogo visitante. Su bloqueo creció hasta convertirse en un muro casi infranqueable y el Servigroup perdió continuidad en recepción y ataque. El 15-25 reflejó con crudeza la diferencia de sensaciones entre un equipo que volaba y otro que no encontraba la manera de frenar la inercia.
La gran virtud de Benidorm fue no quedarse atrapado en ese set. El tercero mostró la versión más madura del equipo de Sonia García: sólido en segunda línea, ordenado en recepción y muy inteligente en la gestión de los ataques. Andrea Expósito firmó una actuación sobresaliente en la líbero, dando estabilidad a un equipo que volvió a funcionar como bloque. Marta Ruano y Paula Morón asumieron protagonismo en los momentos clave, rubricando un 25-16 que devolvía la iniciativa al Servigroup.
El cuarto set fue, sin duda, el punto de inflexión de la noche. Hasta mitad del parcial, la igualdad era total, con un intercambio continuo de golpes y un Servigroup que parecía tener controlada la situación. Pero los pequeños errores, esos que no aparecen en las estadísticas pero deciden partidos igualados, comenzaron a caer todos del mismo lado. Paterna aprovechó cada concesión, sumó desde el saque, endureció el bloqueo y abrió una distancia que Benidorm ya no pudo cerrar. El 16-25 forzó el tie-break y cambió por completo el clima emocional del encuentro.
El desempate dejó claro que la dinámica había cambiado. Paterna arrancó con determinación y aprovechó la falta de continuidad local para imponer su ritmo. El Servigroup lo intentó, pero no logró recuperar la brillantez mostrada en los sets primero y tercero, y el 7-15 cerró un derbi que había tenido mil vidas.
En el plano individual, Paula Morón lideró el ataque benidormense con 17 puntos, mientras que Marta Ruano y Giulia Giannetti firmaron 14 cada una. En Paterna, Agustina Dengl resultó prácticamente imparable con 25 puntos, bien acompañada por María Tolosa y Emily Borrell, ambas con 17. La diferencia ofensiva en los momentos calientes acabó pesando más que el juego general del partido.
Tras el choque, Sonia García reconoció el sabor agridulce del resultado. El punto sumado permite escalar una posición en la tabla, pero deja la sensación de que el botín pudo ser mucho mayor.
Su reflexión fue clara: el equipo mostró su mejor versión en dos sets, pero en el cuarto se desconectó justo cuando debía cerrar el partido. Un aprendizaje que llega en un momento clave de la temporada y señala el camino para seguir en la pelea.
Globalon Insight
El Servigroup Playas de Benidorm volvió a demostrar que tiene nivel para ganar a cualquiera cuando juega con convicción, pero también que los partidos largos exigen mantener la concentración en cada punto. Los parciales muestran dos caras muy marcadas: la mejor versión ofensiva y defensiva de la temporada en los sets ganados, y una desconexión inesperada en el cuarto que permitió a Paterna agarrarse al encuentro y tomar el control en el tie-break. El rendimiento colectivo, la solidez de Expósito en la línea de atrás y el liderazgo ofensivo de Morón y Ruano refuerzan la idea de que el equipo está creciendo. Pero para transformar buenas actuaciones en victorias grandes, los finales de set y la gestión emocional seguirán siendo el examen pendiente.
Fotografías Servigroup Benidorm



