El Kosner Baskonia volvió a levantar la Copa del Rey cuando pocos lo esperaban. Diecisiete años después de su último título, el conjunto vitoriano se proclamó campeón tras imponerse por 89‑100 al Real Madrid en una final intensa, cambiante y de alto voltaje, disputada en un Roig Arena entregado al espectáculo y a la épica.
La final arrancó con el guion que parecía más previsible. El Real Madrid, todavía impulsado por la inercia emocional de su agónica semifinal, salió con decisión, encontró con rapidez a Mario Hezonja y castigó desde el perímetro con una sucesión de triples que obligaron a Paolo Galbiati a parar el partido antes de que se cumplieran tres minutos. El 13‑2 inicial reflejaba la sensación de dominio blanco y amenazaba con un partido cuesta arriba para el Baskonia.

Pero el equipo vitoriano no se descompuso. Timothé Luwawu‑Cabarrot asumió galones, atacó con valentía el aro y comenzó a desactivar la defensa madridista con penetraciones constantes, incluso frente a la intimidación de Walter Tavares. A su impulso se sumó Matteo Spagnolo y el Baskonia logró rehacerse, igualar el intercambio de canastas y volver a meterse de lleno en la final.
El encuentro entró entonces en una fase de ida y vuelta, con ventajas cortas y momentos de alternancia. Un triple de Diakité llegó a poner por delante al conjunto alavés, aunque el Real Madrid reaccionó con autoridad. Andrés Feliz y Alex Len, inesperado protagonista tras una semifinal discreta, lideraron un parcial demoledor que devolvió el control al equipo blanco y pareció inclinar de nuevo la balanza.
Otra vez, Baskonia respondió desde la resistencia. Luwawu‑Cabarrot, acompañado por la energía de Trent Forrest y el trabajo constante de Eugene Omoruyi, sostuvo al equipo en los momentos más delicados y permitió llegar al descanso con una desventaja asumible, manteniendo vivas las opciones.

Tras la reanudación, el partido volvió a comprimirse. Luwawu‑Cabarrot y Forrest igualaron el marcador y forzaron a Sergio Scariolo a detener el juego. El Real Madrid encontró entonces nuevas respuestas desde Campazzo y Hezonja, con el apoyo de Garuba y Maledon, para abrir una nueva brecha. Sin embargo, el Baskonia ya había demostrado que no iba a rendirse.
Con el paso de los minutos, la final empezó a inclinarse hacia un terreno más incierto. El público, mayoritariamente neutral, se sumó al empuje vitoriano y el Baskonia encontró nuevas vías de anotación cuando la defensa madridista centró su atención en Luwawu‑Cabarrot. Omoruyi y Forrest asumieron protagonismo, castigando cada desajuste y devolviendo la presión al lado blanco.
El desenlace fue tan simbólico como inesperado. Con Luwawu‑Cabarrot eliminado por faltas, apareció Markus Howard, prácticamente inédito hasta ese momento, para tomar el relevo en el instante decisivo. Su sangre fría y su acierto neutralizaron el último intento de reacción del Real Madrid, que llegó de nuevo desde el triple de Hezonja, y certificaron el triunfo definitivo.
El Baskonia cruzó la meta copera con autoridad, cerrando una final que premió la fe, la profundidad de plantilla y la capacidad de reinventarse durante el partido. Un título que devuelve al club vitoriano al primer plano nacional y que refuerza un proyecto que supo crecer desde la adversidad.
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Las finales no siempre las gana quien domina, sino quien resiste mejor los golpes. El Baskonia entendió la Copa como una carrera de fondo: sobrevivió a los parciales, repartió responsabilidades y encontró héroes distintos cuando el guion lo exigía. Diecisiete años después, vuelve a levantar el trofeo porque nunca dejó de creer.
Ficha técnica
89.- Real Madrid (26+26+20+17): Campazzo (14), Llull (3), Deck (8), Hezonja (15), Tavares (9) -cinco titular- Lyles (4), Abalde (-), Maledon (12), Garuba (5), Feliz (15) y Len (4).
100.- Kosner Baskonia (26+21+20+33): Forrest (22), Howard (6), Radzevicius (2), Frisch (-), Diakite (9) -cinco titular- Villar (-), Omoruyi (23), Kurucs (4), Luwawu‑Cabarrot (28) y Spagnolo (6).
Árbitros: Peruga, Conde y Calatrava. Eliminaron por el Real Madrid a Usman Garuba (m.33) y a Luwawu‑Cabarrot del Baskonia (m.36).
Incidencias: final de la nonagésima edición de la Copa del Rey, la cuadragésima en la era ACB, celebrada en el Roig Arena de València con la presencia del rey Felipe VI y con la presencia de 15.314 espectadores.
También estuvieron en el encuentro autoridades como el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, así como la ministra de educación y deporte, Milagros Tolón, y la de ciencia, Diana Morant. Igualmente asistieron el presidente de la ACB, Antonio Martín, la presidenta de la FEB, Elisa Aguilar o José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del CSD.




