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::Rugby – El VRAC impone su oficio ante La Vila en un duelo marcado por las indisciplinas

La Vila llevó el partido al límite, pero la precisión vallisoletana en los momentos calientes decidió un choque bronco, vibrante y lleno de giros

Villajoyosa vivió un encuentro de los que dejan huella. Un día templado, cielo limpio y el Pantano repleto de seguidores que intuían que la octava jornada de la División de Honor traería curvas. VRAC y La Vila llegaban en plena pelea por la zona alta, con los vallisoletanos asentados en la segunda posición y los alicantinos firmes en la cuarta plaza. Sobre el papel, el choque prometía equilibrio; sobre el césped, la historia fue otra. El partido se convirtió en un pulso emocional, un intercambio de golpes, ensayos y castigos que mantuvo la tensión hasta el tramo final, siempre bajo una sombra protagonista: las indisciplinas.

El VRAC entró en el partido con una autoridad que recordó por qué es uno de los grandes protagonistas del rugby español. Sus primeros minutos fueron un aviso en toda regla, metiendo a La Vila en su campo, forzando errores y empujando el juego hacia la línea de cinco metros rival. Y desde ahí, Baltazar Taibo activó su mejor recurso: la inteligencia. Sacó rápido, pilló desprevenida a toda la defensa y apoyó el primer ensayo casi sin oposición. Un golpe sobre la mesa y una declaración de intenciones.

La Vila, lejos de hundirse, respondió con orgullo. El pie de Bautista Güemes inauguró su particular recital con un castigo ejecutado con frialdad, y el equipo alicantino enlazó los mejores minutos de su primera parte. Dos golpes más, la exclusión de Gabriel Vélez y un ambiente que empezaba a hervir empujaron a los locales a remontar y situarse 9-5. El partido entraba entonces en una fase caótica, más emocional que táctica, y ahí el VRAC sacó su oficio.

El oval cayó suelto tras una touch sin receptor, el balón rebotó en la pierna de Francisco González y el centro vallisoletano improvisó una genialidad: pase tras contacto, de espaldas, recogido por un Taibo que volvió a ensayar con una mezcla de oportunismo y calidad. Pero cuando parecía que el VRAC retomaba el control, otro error visitante —un retenido innecesario— devolvió a Güemes al foco. Castigo, tres puntos más y 12-12. Y La Vila siguió creciendo: jugada larga, ataque de tres cuartos, manos rápidas y Gerónimo Pandelo entrando como un cuchillo para firmar el primer ensayo de los alicantinos. El 19-12 retumbó en el Pantano.

Lo que vino justo después fue un ejemplo perfecto de lo que hace grande este deporte. El VRAC, lejos de perder la compostura, lanzó una última ofensiva antes del descanso. Melé, balón limpio, apertura rápida a la banda y Sergio Molinero anotó un ensayo esquinado que Taibo transformó para igualar a 19. Un cierre eléctrico para una primera mitad frenética.

La reanudación llegó más calmada, como si ambos equipos hubieran necesitado bajar pulsaciones. Pero la tregua duró poco. Un error en la base del ruck permitió a Francisco González interceptar con comodidad y correr hacia un ensayo que devolvió la ventaja a los visitantes. Sin embargo, el guion del partido volvió a dar un giro cuando KaloKalo Gavidi vio la amarilla. La Vila, fiel a su identidad, convirtió la superioridad en un maul imparable que les llevó al 26-26.

La réplica del VRAC llegó a través del pie. El castigo por un placaje tardío devolvió la ventaja a los pucelanos y, cuatro minutos después, otro golpe puso el partido en seis puntos. El intercambio final fue puro suspense: Güemes apretó de nuevo el marcador hasta el 29-32, pero Taibo —en una tarde inspiradísima— selló el 29-35 que ya sería definitivo.

Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia emocional. La Vila tuvo dos ocasiones claras desde la touch para buscar el milagro, pero la presión, el nervio y la exigencia del momento impidieron que las jugadas prosperaran. El VRAC cerró así un triunfo trabajado, peleado y lleno de mérito, no solo por el marcador, sino por la capacidad de responder a cada embestida local.

Los vallisoletanos mantienen su racha de invictos lejos de casa y confirman que su madurez competitiva sigue siendo un factor diferencial. La Vila, pese a la derrota, volvió a demostrar que tiene alma, recursos y una afición que empuja en cada metro. Fue un partido intenso, vibrante, imperfecto y emocionante: el mejor resumen de lo que significa la División de Honor.

Clasificación:

FICHA TÉCNICA

29 – Huesitos La Vila Rugby Club: Ignacio Caini, César Gómez, Juanchi Pérez, Lucas Salvador, Héctor Matamoros, Pedro Martínez, Asier Pérez, Lucas Melián, Álvaro Vilchez, Bautista Güemes, Asier Redondo, Gerónimo Pandelo, Juan Francisco Fenocchio, Santino di Prima y Nicolás Ponce.
También jugaron: Doménico Ferrari, Rodrigo Lacoste, César Ramos, Juan José Hidalgo, Francisco Ferreyra, Alfonso Castro, Estanislao Pérez y Santiago Gómez.

35 – VRAC Quesos Entrepinares: Marcos Muñiz, David Gallego, Giorgi Turabelidze, KaloKalo Gavidi, Arnau Ojeda, Martín Serrano, Gabriel Vélez, Maxim Ermakov, Pedro Cane, Baltazar Taibo, Sergio Molinero, Sam Hollingsworth, Francisco González del Pino, Miguel Lainz y Arnau Andrés.
También jugaron: Fernando Domínguez, Tsotne Tchumburidze, Mauro Genco, Manuel Pérez, Álvaro Pírez, Gonzalo Domínguez, Carlos Pastor y Héctor Toquero.

Parciales:
0-5 (Taibo, min 5);
3-5 (Güemes, min 10);
6-5 (Güemes, min 13);
9-5 (Güemes, min 15);
9-12 (Taibo ensayo + transformación, min 21);
12-12 (Güemes, min 23);
19-12 (Pandelo ensayo + Güemes, min 30);
19-19 (Molinero ensayo + Taibo, min 35);
19-26 (González del Pino ensayo + Taibo, min 52);
26-26 (Caini ensayo + Güemes, min 58);
26-29 (Taibo, min 60);
26-32 (Taibo, min 64);
29-32 (Güemes, min 72);
29-35 (Taibo, min 76).

Árbitro: José Luis Murillo (Federación Catalana). Amonestó a Gabriel Vélez, KaloKalo Gavidi y Lucas Melián.
Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la División de Honor 2025/2026.

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