Tras una primera parte dinámica y jugada de poder a poder, el conjunto madridista, que recupera la iniciativa en la Liga a la espera del partido del Barcelona, mostró su versión más solidaria y controló el encuentro en la segunda mitad, en la que apenas sufrió para conservar su ventaja ante un rival que sigue sin poder puntuar este curso ante los grandes.
Ambos equipos mostraron sus cartas desde el inicio con dos planteamientos tácticos similares. Los dos presionaron la salida de balón del rival con el objetivo de forzar pérdidas en zonas de máximo riesgo defensivo.
Tras un par de amenazas iniciales del Madrid a la espalda de la defensa local, el equipo de Marcelino, con Gueye como eje en la medular y Gerard Moreno pivotando entre líneas, se ajustó mejor al guión del partido.
Un par de llegadas de Pedraza sin remate y una volea desviada de Mikautadze activaron las hostilidades ofensivas del Villarreal, que encontraron respuesta en el conjunto madridista más desde la calidad individual que desde el juego colectivo.
Güler, tras una acción personal, dispuso de la primera ocasión de un acelerado Real Madrid, pero su disparo centrado fue atrapado por Luiz Júnior.
El Villarreal vio complicarse su panorama defensivo en el ecuador del primer acto tras la lesión, posiblemente del tendón de Aquiles, del argentino Foyth, aunque su relevo, Rafa Marín, estuvo a la altura de la exigencia del encuentro.
Ambos equipos aceleraron el juego en el tramo final de la primera parte, convirtiendo cada acción y cada recuperación de balón en una amenaza ofensiva, con el partido completamente abierto a sus espaldas.
Con el Villarreal al borde del alambre, Vinicius rozó el gol con un disparo cruzado tras un robo de Güler. Poco después, Gueye estuvo cerca de marcar tras una conducción imperial, en la última acción del primer acto, con un lanzamiento desde la frontal del área que se marchó cerca del poste.
La igualdad en el marcador saltó por los aires a los dos minutos de la reanudación. Una acción personal de Vinicius provocó un mal despeje de Gueye que aprovechó Mbappé para batir desde cerca a Luiz Júnior.
Con ventaja en el marcador, el Real Madrid por fin se sintió cómodo en el partido de la mano de Vinicius, que fue ganando cada vez más protagonismo.
El Villarreal, tras varios minutos aturdido, intentó recuperar las sensaciones a través de la posesión. Gerard Moreno tuvo la ocasión de empatar tras una acción de estrategia en la que remató solo desde el punto de penalti, pero su disparo, excesivamente potente, salió por encima del travesaño.
Marcelino intentó revitalizar el ataque de su equipo con la entrada de Pépé y Oliwaseyi por unos fatigados Gerard Moreno y Buchanan.
El Madrid, al ritmo que marcó Güler, bajó las pulsaciones al partido a la espera de algún zarpazo al contragolpe.
Camavinga, en su mejor versión, se bastó para destruir casi todas las transiciones del Villarreal, al que estuvo a punto de sentenciar Mbappé ya en el tramo final del partido.
Sólo en los últimos minutos, el Villarreal logró empujar al Madrid contra su área, aunque toda la emoción se diluyó en el descuento, cuando Mbappé transformó un claro penalti cometido sobre él por un fatigado Pedraza.
Ficha técnica:
0.- Villarreal: Luiz Júnior; Pau Navarro, Foyth (Rafa Marín, min. 23), Renato Veiga, Pedraza; Buchanan (Pépé, min. 69), Parejo (Partey, min. 77), Gueye, Moleiro; Gerard Moreno (Oliwaseyi, min. 69) y Mikautadze (Ayoze, min. 77).
2.- Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Asencio, Huijsen, Carreras; Güler (Brahim, min. 80), Camavinga, Bellingham, Mastantuono (Gonzalo, min. 73); Vinícius y Mbappé.
Goles: 0-1, min. 47: Mbappé. 0-2, min. 93: Mbappé, de penalti.
Árbitro: César Soto Grado (Comité riojano). Mostró tarjeta amarilla a Foyth, Pau Navarro y Buchanan por el Villarreal, y a Mastantuono por el Real Madrid.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo primera jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio de La Cerámica ante 20.423 espectadores.
En los prolegómenos del partido, el exjugador del Villarreal Marcos Senna entregó una bota de cerámica conmemorativa a Pape Gueye tras proclamarse campeón de África con Senegal y se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).




