
La Selección Española femenina ya tiene nuevo timonel. Joaquín Rocamora, uno de los entrenadores más respetados del balonmano femenino español, asume el control de las Guerreras tras su notable etapa al frente del combinado júnior. La decisión, anunciada por el presidente de la Real Federación Española de Balonmano, Francisco Blázquez, llega con pleno respaldo de la Junta Directiva y con la sensación de continuidad en un proyecto que mira de lleno al Europeo 2026.
Rocamora, nacido en Ronda en noviembre de 1985, llega al cargo tras varios años de crecimiento sostenido y resultados que hablan por sí solos. Bajo su dirección, la generación júnior dio un salto adelante: en 2023 firmó el título de la EHF Championship, devolviendo a España a la élite continental, y el pasado verano se proclamó subcampeona de Europa en Podgorica. Ese éxito consolidó a un bloque que empuja con fuerza hacia la categoría absoluta y que ahora encontrará al mismo técnico al otro lado del puente.
Su trayectoria en clubes también respalda el nombramiento. Desde 2016 encabeza el proyecto del Atticgo Elche, un equipo con el que elevó el nivel competitivo y amplió el palmarés con hitos de largo alcance. En 2024 logró el primer título europeo de la historia del club al levantar la EHF European Cup; antes, en 2021, ya había sumado la Copa de la Reina y la Supercopa de España. Elche ha sido además subcampeón de la Liga Guerreras Iberdrola en cuatro ocasiones recientes, las tres últimas de manera consecutiva, un indicador de regularidad y ambición. Su último logro territorial también es significativo: el oro en el Campeonato de España de Selecciones Territoriales dirigiendo al juvenil femenino valenciano.
El propio Rocamora reconoce la dimensión del paso que da. Habla de “un reto apasionante”, de su alegría por alcanzar el banquillo de la Absoluta después de años en la estructura de base y de la confianza mostrada por Francisco Blázquez desde la Federación. No se olvida de Elche, club con el que seguirá vinculado hasta final de temporada y que ha entendido —según sus palabras— la magnitud de la oportunidad.
El primer examen llegará pronto. España afrontará a principios de marzo un doble choque ante Austria, los días 4 y 7, correspondientes a las jornadas tres y cuatro de la clasificación para el Europeo 2026. Será el estreno de una nueva etapa que combina la continuidad del trabajo formativo con una apuesta clara por un técnico acostumbrado a mejorar lo que toca.
Globalon Insight
El ascenso de Joaquín Rocamora refleja una estrategia que la Federación viene consolidando desde hace años: nutrir a la Absoluta con entrenadores y jugadoras formadas dentro del propio ecosistema nacional. Su perfil encaja con lo que necesitan hoy las Guerreras: conocimiento profundo de la cantera, mirada analítica sobre las competiciones europeas y capacidad contrastada para cohesionar grupos jóvenes con talento emergente. Que llegue al puesto tras dos éxitos seguidos con la júnior no es solo una recompensa lógica; es un movimiento que anticipa una transición generacional ordenada, con una base trabajada y un técnico que ya conoce de memoria a buena parte de las jugadoras llamadas a protagonizar el futuro inmediato. El doble duelo ante Austria servirá para medir cómo aterriza su propuesta en un escenario de máxima exigencia y qué margen de crecimiento tiene una Selección que necesita reafirmarse en la élite continental.




